La charla

El 1-0 y el 1-O

Por Álvaro Meoqui - Viernes, 29 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Galería Noticia

en plena ebullición del mes de agosto el balón ya rodaba en las ligas más importantes del continente. Los equipos grandes comienzan su campeonato cada año un poquito antes. Como sigan así, algún año va a empezar la temporada antes de que acabe la anterior. La Tercera División parece que también tenga prisa y para el 25 de agosto ya estaban dándole. Unas semanas después empezaron las ligas territoriales y mañana es el gran día. Por fin llega el fin de semana del famosísimo 1-O. Todo el mundo, toda Europa, toda España, toda Cataluña y todos nosotros estamos esperando ansiosos esos días para saber de una vez por todas qué pasará. Yo les cuento.

Ni Rajoy, ni Puigdemont, ni si quisiera la Guardia Civil van a impedir que miles y miles de chiquillos empiecen sus ligas este fin de semana. Mientras nuestros ojos miran al 1-O, de reojo estaremos mirando a ver si el equipo de nuestro hijo marca el 0-1 o, si juega en casa, el 1-0. Que marque pronto el 0-2 o el 2-0 porque si no este artículo va a ser un lío.

Mañana ya toda la chavalería se pondrá las botas de tacos y comenzará sus ligas con la ilusión como bandera. Vamos a ver si los adultos dejamos que esa bandera ondee hasta final de temporada como mínimo.

Venimos de unos años donde el fútbol base ha cogido una fama, seguramente merecida, de deporte casi sucio. En sus gradas, menos bonito, se dice de todo. Como aún estamos a tiempo, creo que convendría recordar que la cosa tiene que cambiar de forma radical y que somos nosotros los que tenemos que dar ejemplo. Hablo de los adultos, sean padres, entrenadores, árbitros o la tía abuela del número 7.

A muchos de ustedes les tocará este finde ir a un partido de chavales. Recuerden que ellos llevarán la bandera que les dije en su mochila. Si usted no quiere rompérsela, ya sabe. Compórtese, por favor.

Así que ya saben, están ustedes en el fin de semana del primer 1-0 de la temporada y en el primer 1-O de la historia. Por favor, pase lo que pase, compórtense.

El autor es Técnico deportivo superior