Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Sobre el sexo y otras catástrofes

Viernes, 29 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Galería Noticia

narrativa

EL LUGAR DE UNO MISMO

Autor: Manuel Hidalgo.

Editorial: Alianza, 2017.

Páginas: 208.

narrativa

cLÍTORIS. JUEGOS PARA DAR PLACER A LA MUJER AMADA

Germán Sánchez se atreve con un relato narrativo con características del manual, del ensayo y el poema en prosa cuyo fin último es la confesión

Autor: Germán Sánchez Espeso.

Editorial: Laetoli, 2017.

Páginas: 248.

después de divertirnos y preocuparnos gracias a historias descritas en novelas bien lejanas en el tiempo, como La reliquia (“En aquel preciso instante supo el muchacho que iba a morir pronto. Una persona que recibe un don sobrehumano como aquél, no puede vivir largo tiempo. Los muy desdichados, que al pronto se sienten muy felices, saben que ésta es la manera con que Dios recompensa una vida corta”), el pamplonés Germán Sánchez Espeso se atreve ahora con un relato narrativo que reúne características del manual, del ensayo y el poema en prosa cuyo fin último es la confesión, pues Clítoris sugiere un conjunto de reflexiones sobre la vida sexual, en general, y el esfuerzo del hombre por mejorar su vida amorosa y la de su amada, en particular.

“Hasta un colegial -asegura el autor- sabe que los dos principales mecanismos que han empujado hacia delante la evolución de las especies (…) son el acto de comer (instinto de la propia conservación) y el de copular (instinto de la conservación de la especie)”. Ciñéndose a la relación de pareja, Sánchez Espeso cree que, “en la práctica del sexo, apenas hemos abandonado, por así decir, la carne cruda”;y… tan solo es el comienzo: “Los seres humanos -continúa- hemos otorgado un carácter extraordinario a los montes y altozanos. Quizá se debe a que desde su altura podemos otear un horizonte que resulta, al mismo tiempo, placentero y amenazador, pues a veces se carga de huestes enemigas”.

A través de Clítoris, por lo tanto, el lector puede disfrutar de un texto cuya sinceridad le ayuda a levantar el vuelo como ave de paso en un mundo repleto de catástrofes íntimas y universales. Pero dicha aventura narrativa toma otros vericuetos cuando otro pamplonés, Manuel Hidalgo, explora el cuarto de baño a través de otra obra narrativa actual, El lugar de uno mismo: “Al poco de cumplir cinco años mis padres y yo fuimos a vivir con mis abuelos. Mi padre había renunciado a proseguir su carrera militar y perdió su vivienda oficial. Mis abuelos tenían un piso antiguo, pero amplio y muy bien situado. Disponía de cuatro dormitorio grandes, dos cuartos de estar, una cocina con despensa exterior, un trastero, un cuarto de baño y un retrete”.

Hidalgo, periodista, escritor y crítico cinematográfico, no se corta un pelo, aunque lo haga desde la sobriedad que caracteriza gran parte de sus escritos: “Desde muy niño, el hombre empieza a saber que el cuarto de baño es el lugar de uno mismo, un lugar disputado y sometido a sospecha en el que ha comenzado a encontrar, como en ningún otro, espacio y tiempo para sí y para sus asuntos”. Sánchez Espeso, que también sabe de cine e incluso ha realizado trabajos publicitarios, no le va a la zaga a la hora de vaciar su corazón: “No debemos restar importancia a la impresionante pulsión genital que nos ofrece la perentoria e inquebrantable sexualidad, en especial la masculina”. Por todo ello, debemos celebrar la llegada a la actualidad literaria de dos trabajos que están elaborados de un modo bien diferente pero comparten su amor por la valía del disfrute. Sexual u onírico. O las dos cosas.

“Pensar y recordar -asegura Manuel Hidalgo- es la tarea que he abordado para escribir este libro, cuyo título, El lugar de uno mismo, expresa el cariz radical que el cuarto de baño tiene como escenario -vetado, en principio, a los demás- de la individualidad, de sus accidentes, incidencias y manifestaciones”. “No resulta difícil -explica, por su parte, Germán Sánchez Espeso en Clítoris- entrever que el placer de la cama está relacionado, en primer lugar, con las consecuencias que acarrea”. Y ambos libros pueden leerse y disfrutarse en la cama. O en el baño. O en ambos lugares y en algunos más.

El lugar de uno mismo expresa el radical cariz que el cuarto de baño tiene como escenario de la individualidad, sus accidentes e incidencias

Herramientas de Contenido