Mesa de Redacción

De la Serna, del engaño a la mentira

Por Joseba Santamaria - Viernes, 29 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

El papelón que está actuando el ministro De la Serna en el embrollo teatral en el que ha metido UPN al Gobierno del PP es bochornoso. De pitos en el patio de butacas. Toda su actuación para intentar contentar a Esparza ha sido hasta ahora un inmenso engaño, el mismo que el Gobierno central y UPN llevan protagonizando con la alta velocidad en Navarra desde hace 30 años. Y ayer simplemente la presión de tratar de justificar tanto engaño le llevó a De la Serna a mentir ya directamente. Acusa al Gobierno de Navarra actual de “incumplir de la A a la Z” el Convenio firmado con el Estado en 2010. Es falso. Una absurda mentira que deja al ministro De la Serna ante el espejo de su poca categoría política. El Convenio de 2010 lo firmaron el entonces ministro socialista de Fomento Pepiño Blanco -y eso ya apuntaba maneras negativas para los intereses de Navarra- y Sanz, y en sus años de vigencia apenas se ha cumplido el 9% de su contenido tras ser paralizado por el PP y UPN en 2013 por su inviabilidad económica y financiera y su más que dudosa utilidad social. Fue el anterior Gobierno del PP y el anterior Gobierno de UPN, del que Esparza formaba parte, los que dejaron tirado y en vía muerta el Convenio de 2010, al que Navarra había elaborado ahora una alternativa que Fomento no ha querido ni ver. Sin olvidar que ese acuerdo fue un lastre financiero injusto para Navarra -el coste de esa nada ferroviaria superó los 5 millones de euros para las arcas forales-, y que tan solo se han construido 14 kilómetros previstos del tramo entre Castejón y Campanas, precisamente el de menor interés estratégico para Navarra. Mentir es lo peor en la política aunque sea costumbre y De la Serna mintió ayer. El Convenio de 2010 ha sido incumplido primero por el PSOE que lo firmó y luego por PP y UPN, no por este Gobierno de Navarra. Pueden repetir sus mentiras, pero la historia les señala como los responsables de 25 años de incumplimientos de todas sus promesas, anuncios y propagandas con la modernización de la red ferroviaria de Navarra. Lo pinten como lo pinten, digan lo que digan y mientan lo que mientan.