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Ribera: “En cuanto uno se jubila pasa a ser invisible para la sociedad”

El catedrático emérito anima a los mayores a que “protesten más” para exigir todos sus derechos

Sábado, 30 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Decenas de personas se dieron cita en Baluarte para seguir el foro.

Decenas de personas se dieron cita en Baluarte para seguir el foro.

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Decenas de personas se dieron cita en Baluarte para seguir el foro.José Manuel Ribera.

pamplona- José Manuel Ribera (Valladolid, 1940) es catedrático emérito de Geriatría por la Universidad Complutense de Madrid y ayer fue uno de los participantes en el Foro Internacional de las Personas Mayores. Durante su intervención, denunció la poca visibilidad que tiene en la sociedad un problema tan grande como es el de la discriminación a los mayores y aseguró que “en cuanto uno se jubila pasa a ser invisible para la sociedad”. En este sentido, cargó contra la edad de jubilación, ya que, a su juicio, a los 65 años “todavía hay una esperanza de vida de veinte años”, pero se relega a los mayores “a pasear y a quedarse en casa”.

“La discriminación por sexo o por religión suponen una lacra, pero son abusos conocidos y se combaten. No obstante, la violencia, que no tiene porque ser física, contra los mayores parece que no ocurre”, criticó Ribera. Para él, la marginación por edad es un problema “muy extenso” y que, aunque no lo parezca, está presente en la mayoría de ámbitos de la sociedad. “En Francia las personas mayores de 75 años tienen prohibido alquilar un coche. En España conseguir un crédito si tienes más de sesenta es casi imposible”, apuntó el catedrático. Otro de los ejemplos que aportó fue la baja representación institucional de personas mayores. En el Estado tan solo hay entre un 2% y un 3% de cargos públicos mayores de 65 años, cuando suponen un 18% de la población total y un 30% de las personas con derecho a voto.

Ribera también puso de relieve la agresividad que muchas veces lleva implícito el lenguaje. “La palabra viejo es un insulto, al igual que anciano, lo de tercera edad no funcionó y ahora se nos llama mayores, que no es más que un sustantivo comparativo”, manifestó. Más allá del nombre, el experto en Geriatría explicó que “frases como ‘eso son cosas de la edad’ son una ofensa”, porque de ellas se deduce que la vejez es una enfermedad.

“poca reivindicación”En referencia al papel de las instituciones como solución del problema, Ribera matizó que es una tarea más propia de la ciudadanía. “El asociacionismo entre mayores es bastante bajo”, señaló, y añadió que lo poco que hay es “en plan gueto, con poca reivindicación”. “Cuando me preguntan qué consejos doy para la vejez siempre doy los mismos: moverse, hidratarse y protestar”, subrayó.

La falta de reivindicación guarda una estrecha relación con la protección que se quiere ofrecer a las personas mayores, pero según el catedrático a veces se confunde proteger con discriminar. Apuntó que se trata “de un arma de doble filo”, ya que “no siempre sus intereses coinciden con los de sus hijos”. “Es cierto que los mayores de ahora no tienen tanta cultura y que tuvieron una educación distinta, pero lucharon porque sus hijos tuvieran más derechos que ellos”, sostuvo, tras lo que sentenció que ahora “está ocurriendo al revés”. - U.Y.H.