Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

La semana

La historia nos enseña

por F. Pérez-nievas - Sábado, 30 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Galería Noticia

“Esto que ha ocurrido es el lógico, el previsto, el fatal, el desastroso epílogo a un largo y profundo proceso de descomposición política, en la que los aventureros han terminado por arrinconar a los responsables, y los dementes a los cuerdos. Repetidas veces lo dijimos y anunciamos: esto acabará mal.Ya está probado. “¡Si al menos jurásemos que no volverá a ocurrir nunca más! Si lo jurásemos y lo cumpliésemos, pues, ¿de que servirá esta amarga, esta insoportable, esta humillante demostración, si no sirve de escarmiento para lo venidero?”. Con estas frases analizaba La Vanguardia los sucesos del 6 y 7 de octubre de 1934 en Barcelona en los que el presidente Lluis Companys, tantas veces referido en estos días, proclamó la República Catalana dentro de la República Federal Española y ofreció Barcelona como capital de esa Federación, lejos de Madrid donde elementos fascistas de la CEDA habían llegado al poder de la mano del presidente Lerroux. Solo hago mención a estas frase para darnos cuenta de que todo en la vida del hombre está condenado a repetirse y no hay nada más cierto que aquello de que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. El conflicto de Catalunya ha sido alentado por ambas partes extremistas que huyen del diálogo si no ven al otro vencido y humillado. Si algo evidencia esta situación sin vuelta atrás es que no vivimos en una democracia total cuando existe temor a que el pueblo hable y se considera delito querer decidir su futuro. Políticos que fuerzan las leyes para lograr sus propósitos, policía dedicándose a detener a aquellos que porten una papeleta y ciudadanos que olvidan los recortes que unos y otros (enfundados en sus respectivas banderas) han hecho a la sanidad, la educación y la cultura, por no hablar de la corrupción y del robo que, unos y otros, han realizado impunemente del dinero público. Lo de Companys (que no fue una declaración de independencia aunque muchos lo vendan así) acabó con cañones y disparos contra el Ayuntamiento y la Generalitat donde se atrincheraron, y un balance de 40 muertos, centenares de heridos, más de 3.000 detenidos y la suspensión de la autonomía catalana. Es nocivo vivir en el pasado, pero igual de malo es no tenerlo presente. Hay detrás de todo mucho opio para el pueblo y muy poca visión política cuyo único objetivo ha de ser lograr lo mejor para el pueblo, pero con el pueblo.

Herramientas de Contenido