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Cohete inclusivo en Villava

La discapacidad se abre un hueco en las fiestas patronales para convertirse en la protagonista

Lanzar el chupinazo es un primer paso para que el colectivo tenga sus actividades de ocio en el pueblo

Laura Garde | Iñaki Porto - Domingo, 1 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Algunos de los chicos y chicas con discapacidad que ayer subieron al Ayuntamiento para lanzar el cohete.

Algunos de los chicos y chicas con discapacidad que ayer subieron al Ayuntamiento para lanzar el cohete. (Iñaki Porto)

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Algunos de los chicos y chicas con discapacidad que ayer subieron al Ayuntamiento para lanzar el cohete.

villava- Maite Casi, Avelina Bermejo y Mila San Martín nunca imaginaron que, en poco más de una semana, pudiesen consolidar un grupo para luchar por la integración en Villava de las personas con discapacidad y dependientes. Su primer paso, que alrededor de veinte miembros de este colectivo prendiesen la mecha del cohete que dio comienzo ayer a las fiestas del municipio.

Consuelo Satrústegui, concejala responsable de la Comisión de Derechos Sociales en Villava, trabaja en un proyecto con los padres de chicos y chicas con discapacidad, de donde surgió la iniciativa: “Se puso en contacto con una madre para contarle la idea y a través de un grupo de WhatsApp, que permanece abierto, nos unimos los demás. El proyecto formaba parte de su programa político, pero no se había llevado a cabo hasta ahora”, explicó Casi. Así, la edil propuso el lanzamiento del chupinazo como parte del plan: “Lo hizo sin pretensiones de que saliese. Era algo nuevo, nunca se había hecho. Y al final, aunque con poca diferencia, ganamos la votación popular”, agregó.

Maialen Izal, hija de Casi, tiene 30 años y una discapacidad psíquica del 65%, agudizada por su sordera. Laura Bermejo, hermana de Avelina, padece un retraso psicomotor no identificado, nunca han sabido qué se lo provoca. Tiene 41 años. Y Saioa Urbina, hija de San Martín, sufre una discapacidad intelectual. Las tres subieron al Consistorio ayer, lo que supuso para ellas una oportunidad de hacerse visibles: “Recibimos la noticia con mucha ilusión. Nosotros y ellos, que ese día van a ser protagonistas ante todo el pueblo. Esto conlleva un nuevo comienzo”, aseguraron Bermejo y San Martín.

Tanto Casi como Bermejo y San Martín buscan que sus hijas y su hermana tengan una vida dentro del pueblo: “Hasta ahora hemos buscado la vida fuera de Villava y queremos que se haga dentro. Queremos que se les conozca, que puedan moverse con tranquilidad. Que se les tenga en cuenta en la localidad, ellos son una parte importante de Villava”, expresaron en nombre de todo el colectivo.

autonomíaMaialen, Laura y Saioa salen de Villava todos los días para llevar a cabo sus actividades. Maialen va, de lunes a viernes, desde las 08.00 hasta las 17.00 horas, a los talleres de Tasubinsa: “Allá juega, ríe, trabaja, ha hecho su vida, que es lo más importante. Al igual que los sábados cuando va al grupo de ocio de Anfas”, subrayó su madre. Por su parte, Laura acude al centro de día Valle del Roncal, donde realiza talleres de cerámica o de cocina y con sus compañeros pasea o va de compras. Allí, ella es “feliz”. Saioa, como Maialen, pasa los días en Tasubinsa y también, tres o cuatro veces por semana, entrena a atletismo. Los fines de semana, en Anfas, participa en dos grupos, uno de ocio y otro de autogestión. “Para ellos es muy importante estar integrados. Así muestran su autonomía e independencia, porque también la tienen”, aseveró San Martín.

En fiestas disfrutan como nadie en los gigantes, con la txaranga o en el baile de la tarde. Como a todos los jóvenes, les gusta salir y sentirse partícipes de esta semana especial. Para ello, el colectivo reclama, entre otras cosas, voluntarios para salir con ellos. “Lo que ellos necesitan es sentirse en cuadrilla. Ven que sus hermanos y primos salen con sus amigos y ellos no pueden hacerlo solos. El rato que puedan estar por ahí, aunque sea poco, les da la vida. Tienen derecho a tener su momento. Sus padres o tutores legales nos hacemos mayores y no deben envejecer con nosotros”, clamó Casi. “Las fiestas son para todos una semana especial. Ellos también quieren salir de la rutina. Que hubiese voluntarios, como los hay para las personas mayores, sería fantástico”, añadió Bermejo. “Los discapacitados quieren participar en los actos como todos y pueden hacerlo. Los voluntarios serían el impuso para hacer suyo el ocio también”, concluyó San Martín.

el futuroMás allá de los actos festivos, a partir de ahora, esperan que este “nuevo grupo” fije sus objetivos para ponerlos en práctica: “Hay muchos niños con discapacidad, además de todas las personas dependientes. Esta labor tiene que continuar con pequeñas cosas. Por ejemplo, con actividades para ellos los fines de semana. Conseguiremos una base para que los que vienen detrás la mejoren siempre. Sabemos que es un proceso largo y este es el primer paso”, sentenciaron.