Sectas y muñecas diabólicas se apoderan del Festival de Sitges

William Friedkin y Susan Sarandon recibieron ayer el Gran Premio Honorífico del Certamen

Sábado, 7 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

sitges (barcelona)- Sectas y muñecas diabólicas se apoderaron ayer del Festival de Cine Fantástico de Sitges en su segunda jornada con dos películas 100% del género y del público local del certamen, The Endless yAnnabelle: Creation.

En The Endless, los directores Aaron Moorhead y Justin Benson recuperan el universo de su película Resolution (2012).En esta película los hermanos Justin y Aaron, interpretados por los propios directores, logran escapar de la secta en la que se habían criado y malviven en un apartamento de Los Ángeles, hasta que un día reciben una cinta de vídeo de aquella secta;y a Aaron le entran las dudas de si deberían volver al campamento del que huyeron.

Annabelle: Creationes la precuela del filmeAnnabelle (2014) en el que el director David F. Sandberg explica el origen de la muñeca diabólica Annabelle. La película, que ha recaudado ya 300 millones de dólares en todo el mundo desde su estreno el pasado verano, combina elementos del terror convencional como las casas encantadas o las muñecas diabólicas con un suspense hitchcotianoen el que la iluminación y la banda sonora juegan un papel primordial.

Premios honoríficosLa actriz norteamericana Susan Sarandon, que recibió ayer el Gran Premio Honorífico del Festival de Cine Fantástico de Sitges, resaltó que “la televisión están dando oportunidades a las actrices con personajes femeninos arriesgados y poderosos”. “Sigo trabajando en papeles más pequeños y algunos más importantes”, ha dicho con orgullo la actriz, que acaba de cumplir 71 años, antes de reflexionar sobre una tendencia creciente en el medio televisivo: “la televisión no tiene vocación de gustar a todo el mundo” y por esta razón es capaz de apostar por “personajes femeninos cada vez más arriesgados, que pueden ser poderosos y que no tienen por qué ser jóvenes de 20 años”.

El director de cine norteamericano William Friedkin, realizador de filmes comoFrench Connection o el clásico de terror El exorcista, aseguró ayer en Sitges que “el cine, como lo conocíamos en Estados Unidos, está muerto”. Friedkin, quien también recibió ayer el Gran Premio Honorífico del certamen, explica gráficamente que “se ha pasado de una gran pantalla a ver cine en una tableta o en un teléfono inteligente” y aún va más allá en sus críticas cuando dice que “el cine estadounidense consiste en hombres y mujeres que van volando, llevando máscaras y mallas. Igual tendría que venir a Cataluña y salvar el referéndum”, bromeó.

A su juicio, “el cine en Estados Unidos son cómics y absoluta fantasía, con escasas excepciones” y frente a este panorama percibe que “aunque la televisión continúa con sus comedias de situación, sus series de abogados y policías, hay Netflix y Amazon, que ofrecen más oportunidades que las compañías cinematográficas, que sólo quieren asegurarse sus beneficios”. - Efe