Mesa de Redacción

De los navarros y de todos

Por Joseba Santamaria - Sábado, 7 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

navarrorum. El título ya lo dice todo. El Archivo Real y General de Navarra -también el Parlamento inauguró ayer un muestra de Euskaltzaindia sobre la evolución de los dialectos del euskera- acoge hasta el 31 de diciembre una exposición que recoge el protagonismo de esta lengua a lo largo de la historia de Navarra a través de documentos escritos a lo largo de 2.000 años. Sin estridencias ni exaltaciones, simplemente con la objetiva frialdad que aportan textos en otras lenguas sobre la realidad del euskera hace más de un milenio, documentos que le hacen referencia como la lingua navarrorum, cartas y manuscritos que ya recogen el euskera escrito y también las primeras obras impresas en esta lengua. Un repaso en 36 piezas de valor documental histórico desde la Antigüedad romana al siglo XIX que prueban que el euskera sigue estando vivo en Navarra en este siglo XXI porque siempre ha estado aquí. Ni se ha impuesto ni forma parte de ninguna conspiración, simplemente ha sido una lengua propia de Navarra, la lengua común de sus gentes y de sus altos representantes políticos, diplomáticos o religiosos durante siglo y en todos sus ámbitos geográficos. El euskera es posiblemente la lengua más antigua, 2.000 años, aún viva en Europa, pese a la creciente presencia de otras lenguas en diversos momentos de la historia, pese a la pérdida de influencia territorial, pese a las campañas de desprestigio y pese a los ataques políticos y prohibiciones judiciales a los que se la ha sometido durante siglos. Incluso en las últimas décadas. Nada más que eso y todo eso es lo que narra esta exposición. Merece la pena visitarla, repasar las piezas y documentos y atender las sorpresas que contienen algunos de los hallazgos documentales para desterrar prejuicios, falsedades y manipulaciones. Ése es el valor informativo de Navarrorum: entender que sólo un zoquete político o un indocumentado intelectual puede pretender tirar toda esa herencia social, histórica, humana, cultural y lingüística de Navarra a la basura.