Canal: la ‘guerra’ de hectáreas

La Comunidad General de Regantes del Canal reconoce en su última memoria que con “la reserva de agua para la Ribera en el embalse de Itoiz y la dotación de riego para cada agricultor se podrían regar unas 15.300 hectáreas en la segunda fase”.

Un reportaje de Sagrario Zabaleta Echarte | Fotografía Javier Bergasa - Domingo, 8 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

El Canal de Navarra a su paso por Tiebas.

El Canal de Navarra a su paso por Tiebas. (Javier Bergasa)

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El Canal de Navarra a su paso por Tiebas.

aunque Desarrollo Rural insiste en que el debate de la construcción de la segunda fase del Canal no se debe centrar en las hectáreas sino en el modelo de infraestructura que transportará el agua a la Ribera -tubería soterrada o canal a cielo abierto- y la fórmula de financiación, la guerra de las hectáreas ha saltado al escenario político por el interés de UPN y PP.

El presidente regionalista, Javier Esparza, defiende de manera férrea las 21.522 hectáreas de la segunda fase, fijadas en 2012 cuando ostentaba la consejería de Desarrollo Rural, omitiendo el último estudio de alternativas de agua para la Ribera elaborado por Intia y Nilsa y presentado en enero por el vicepresidente de Desarrollo Económico, Manu Ayerdi, y la consejera del ramo, Isabel Elizalde.

La Comunidad General de Regantes del Canal de Navarra calificó el informe de Intia de “correcto” en su memoria de 2016, presentada el 1 de abril de este año. Los regantes llevaban “reclamando desde hace varios años” este estudio cuando gobernaba UPN. Finalmente se realizó durante 2016 después del compromiso adquirido por Ayerdi y Elizalde en la comisión del 11 de diciembre de 2015. El documento plantea una propuesta técnica para regar hasta 10.000 hectáreas, aunque con la concesión de agua disponible habría para 15.372.

segunda fase

La Ribera

¿Hay agua para regar 21.522 hectáreas?

Desde la oposición, tanto UPN como PPN se han propuesto abanderar la guerra de las hectáreas para reiterar con este discurso que el Gobierno de Navarra no quiere llevar agua a la Ribera. Están repitiendo una y otra vez que el Canal puede regar esas 21.522 hectáreas, pero la pregunta es clara: ¿con la concesión de agua de riego que hay en estos momentos -340 hectómetros cúbicos cada año para todo el proyecto del Canal- y la dotación de riego que dispone cada productor -6.400 metros cúbicos por hectárea al año- es posible llegar a ese número? La respuesta es no. La Comunidad General de Regantes en su última memoria aclara que “actualmente la concesión de agua para riego que tiene es de 222,99 hectómetros cúbicos para 34.842 hectáreas”, y que “hay una reserva demanial de 117,012 hectómetros cúbicos para regar 18.283 hectáreas, de las que casi 3.000 faltan de desarrollar en la ampliación de la primera fase, con lo que en la segunda fase del Canal se podrían regar unas 15.300 hectáreas con una dotación de 6.400 metros cúbicos por hectárea”.

Por ese motivo, con esa reserva y la actual dotación no se puede llegar a las 21.522 hectáreas en las que tanto persisten UPN y PP, los dos partidos que por otro lado en 2013, a través de Barcina y Cañete, decidieron paralizar esta segunda fase por falta de presupuesto.

proyecto modificado

La ampliación de la primera fase

¿Por qué se incluyen 15.275 hectáreas más?

El proyecto inicial del Canal de Navarra contemplaba dos fases: la primera comenzaba en el embalse de Itoiz con la toma de agua, en Aoiz, hasta la balsa de Artajona;y la segunda desde allí hasta la Laguna del Lor en Ablitas. En total, 177 kilómetros, con 53.125 hectáreas, con una concesión de agua de 340 hectómetros cúbicos anuales y una dotación de riego de 6.400 metros cúbicos de agua por hectárea cada año.

Sin embargo, en 2012, Canasa, empresa gestora del Canal y participada en un 60% por el Estado y en un 40% por Navarra, anunció la modificación de la zona regable con la ampliación de la primera fase, añadiendo 15.275 hectáreas situadas en los ríos Arga y Ega, y la eliminación de parte de hectáreas de la segunda fase por su alto coste económico. Además, recomendó que se ejecutara primero la ampliación, y posteriormente la segunda fase. En ese momento, Javier Esparza ostentaba la consejería de Desarrollo Rural del Gobierno de Yolanda Barcina. Con el cambio presentado por Canasa, la previsión de llevar agua a la Ribera en 2016, como así se señaló en marzo de 2011 durante la inauguración de la primera fase en Pitillas, desaparecía.

nueva propuesta en 2012

De 53.125 a 59.160 hectáreas

¿Por qué con más hectáreas conservan los 340 hm3 iniciales?

En 2012, el Gobierno de Navarra presentó la modificación de la zona regable del Canal con la inclusión de 6.035 hectáreas más a las 53.125 contabilizadas en el proyecto inicial, hasta alcanzar las 59.160.

Mantenía las 22.363 de la primera fase;añadía 15.275 de la ampliación;y disminuía las asignadas a la segunda fase del Canal, hasta las 21.522 actuales. A pesar de que se aumentaba el número de hectáreas totales, el Ejecutivo foral remarcó que se iba a mantener la concesión de agua en 340 hectómetros cúbicos por año para todas ellas, ya que los productores de la primera fase gastaban menos agua que la dotación de 6.400 metros cúbicos por hectárea y año, con una media real de uso de unos 5.000 metros cúbicos por hectárea. Sin embargo, el consumo de agua varía según los sectores: por ejemplo, el año pasado el sector 6, correspondiente a San Martín, con 521 hectáreas, registró un gasto de 2.920 metros cúbicos por hectárea al año -el que menos-;en cambio, el número 4.5, que abarca las localidades de Peralta, Caparroso, Marcilla y Olite, con 2.571 hectáreas, consumió 7.232 metros cúbicos por hectárea y año.

Aceptada modificación en 2015

Primera fase y ampliación

Con más hectáreas, la dotación de riego sigue en los 6.400 m3 por ha

El planteamiento del Gobierno regionalista en 2012 conllevaba modificar la concesión de riego a los agricultores para abastecer 59.160 hectáreas, pero la Comunidad General de Regantes ya manifestó en la memoria de aquel ejercicio que apoyaban la ampliación y las modificaciones en la segunda fase, pero pidió que “se respetase los derechos de los regantes de mantener la dotación de agua”, es decir, los 6.400 metros cúbicos por hectárea. El proyecto de ampliación continuó su tramitación;y en 2013 la Comunidad General de Regantes aprobó en asamblea extraordinaria la modificación de la concesión de las zonas regables del Canal para su posterior aprobación por parte de la CHE.

El Ministerio de Agricultura de Isabel García Tejerina dio luz verde en 2015 a la modificación de la concesión de aprovechamiento de agua para riego hasta los 222,988 hectómetros cúbicos de los 340 asignados para regar las 22.478 hectáreas de la primera fase del Canal y para 12.364 hectáreas de la ampliación de la primera fase. Además, la dotación de riego para cada agricultor no disminuyó sino que se mantuvo en los 6.400 metros cúbicos por hectárea.

De esta forma, el planteamiento del Gobierno de Barcina de usar el agua sobrante de la primera fase al utilizar los productores una media de 5.000 metros cúbicos por hectárea en vez de los 6.400 no fue efectivo. No hubo modificación y los regantes se quedaron con la dotación original.

En este escenario, donde la capacidad de riego para el productor no se alteró, el Ministerio dejaba una reserva de 117,011 hectómetros cúbicos de los 340 concedidos en todo el proyecto, que hacía imposible abastecer las 21.522 hectáreas de la Ribera. Con esta reserva se puede suministrar agua para 18.283 hectáreas, pero 2.911 de ellas se distribuyen en la ampliación de la primera fase;por lo que hay agua para 15.372 hectáreas de la Ribera.

cambio de gobierno en 2015

¿Cuál era la situación?

El ‘regalo’ de la subida del 60% de la tarifa y sin proyecto para la 2ª fase

Tras las elecciones de 2015, se produjo el cambio de Gobierno en Navarra e Isabel Elizalde ocupó la consejería de Desarrollo Rural. “El primer regalo que nos encontramos fue el incremento del 60% de la tarifa a los regantes, pactado por UPN y PP en el consejo de administración de Canasa en junio de 2015;y, luego, que no había ningún proyecto de la segunda fase”, ha reiterado Elizalde en varias ocasiones. En febrero de 2016, el consejo de administración de Canasa, en la que ya estaban Elizalde y Ayerdi, aprobó una subida de tarifa a los regantes de un 15% en 2015 como derrama extraordinaria y un incremento del 2% anual entre 2016 y 2018.

Al mismo tiempo, Intia y Nilsa comenzaron a elaborar los informes de alternativas de agua para la Ribera para riego, agua de boca e industria después del compromiso adquirido por Ayerdi y Elizalde en diciembre de 2015. El 12 de enero de este año, tanto el vicepresidente de Desarrollo Económico como la consejera de Desarrollo Rural presentaron las seis opciones para llevar agua a la Ribera. De todas ellas, la solución técnica se decantó por el Canal de Navarra, complementando con el uso de los recursos de Yesa y pozos para industria. Este planteamiento propone que entre 9.000 y 10.000 hectáreas de la Ribera se beneficien del Canal y que 9.803 hectáreas de regadíos tradicionales se modernicen: 5.307 se abastecen del Canal de Lodosa y otras 4.496 del de Lodosa, además del río Queiles y de sus derivaciones. Sin embargo, esto no significa que los regantes de estas superficies queden excluidos del Canal, ya que 6.461 de estas hectáreas podrían optar por la modernización o por unirse a esta infraestructura, como así se expone en el estudio de Intia. “El escenario de la zona regable es muy amplio, ya que está condicionado a la decisión de los regantes”, dijeron desde el Gobierno foral.