vecinos

El pleno más txiki del año

Trece miembros de la Corporación txiki de Villava se reunieron en el Ayuntamiento de la localidad

Entre las propuestas, desde nuevos parques, hasta el impulso del euskera o una mayor iluminación

Cristina Jiménez | Oskar Montero - Domingo, 8 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

La Corporación txiki, momentos antes del lanzamiento del cohete. En primera fila, sosteniendo la vara, la alcaldesa txiki Iradi Blasco. Detrás de ella, la concejala Jone Zabalza.

La Corporación txiki, momentos antes del lanzamiento del cohete. En primera fila, sosteniendo la vara, la alcaldesa txiki Iradi Blasco. Detrás de ella, la concejala Jone Zabalza. (OSKAR MONTERO)

Galería Noticia

La Corporación txiki, momentos antes del lanzamiento del cohete. En primera fila, sosteniendo la vara, la alcaldesa txiki Iradi Blasco. Detrás de ella, la concejala Jone Zabalza.

VILLAVA/ATARRABIA- Los niños están acostumbrados a que las decisiones importantes dependan de los mayores. La política no parece interesarles demasiado, aunque cuando se trata de mejorar el entorno que les rodea, los pequeños también saben ponerse manos a la obra.

Los concejales del Ayuntamiento de Atarrabia se reúnen allí periódicamente para tratar cuestiones que afectan a las y los villaveses. No obstante, ayer por la mañana la situación fue bien distinta.

El salón de plenos del consistorio de la localidad presentaba una estampa bastante inusual. Los papeles que habitualmente abundan en la mesa fueron sustituidos por pañuelicos, uno para cada edil. Trece jóvenes vecinos de Villava se reunieron con el alcalde de la localidad, Mikel Oteiza Iza, para mirar la política desde los ojos de chicos y chicas de 1º y 2º de la ESO. En la sesión, se dejaron a un lado los temas aburridos, no hubo hueco para debatir sobre presupuestos o banderas. Los txikis lo tenían claro: sus preocupaciones eran otras.

La recepción oficial a la Corporación contó con el tradicional reparto de pañuelos, así como la entrega de la vara a la alcaldesa, Iradi Blasco: “Ahora sí, tú mandas definitivamente”, señaló Oteiza, mientras le otorgaba el objeto simbólico. Junto a ella, Karlota Compains, Ariadna Vergara, Roberto Moreno, Egoitz Oñate, Oier Oruna, Jon Ripa y Ekiñe Tolosa, de Pedro de Atarrabia;María Villanueva, Oscar Molero, Natalia Cruz, Laura Sánchez e Iñaki Pajuelo, de La Presentación;y Aide Gil y Jone Zabalza, de Paz de Ziganda.

El pleno discurrió con normalidad y las propuestas fueron de lo más dispares, aunque no todas contaron con la aprobación de los jóvenes.

La celebración de encierros con becerras durante las fiestas abrió la lista de propuestas y contó con la aprobación de la mayoría allí presente. En la línea festiva, aunque no caló muy hondo, surgió la idea de formar una comparsa de gigantes y cabezudos txiki, como ya tienen otras localidades vecinas.

A continuación, se planteó la idea de construir un parque de parkour, una disciplina que consiste en desplazarse por el medio urbano o natural, superando los obstáculos, aunque esta idea tampoco triunfó entre los nuevos ediles. Respecto a la diversión y el tiempo libre, sí que fue acogida por los pequeños la sugerencia de colocar toboganes en las piscinas de la localidad.

Entre las propuestas también hubo algunas “de mayores”, tal y como las definió uno de los adultos allí presentes. Fue el caso de la petición de uno de los txikis de incrementar la luz en el parque Ribed, cuestión que se aprobó por unanimidad. Asimismo, una de las pequeñas señaló como importante el uso del euskera en las actividades de Villava: “En la presentación de los nuevos kilikis solo se habló en castellano”. Respecto a la validez de los planteamientos de este pequeñopleno, el alcalde de la localidad destacó su valor representativo: “Algunas de las proposiciones son inviables o innecesarias, pero otras sí que las tenemos en cuenta”, apuntó. De hecho, este año, por primera vez, las fiestas de Atarrabia han contado con una nueva atracción, gracias a la petición que los pequeños realizaron durante años anteriores, según Oteiza.

“Es una tradición que tiene lugar el segundo sábado de fiestas con motivo del Día del Niño”, explicó el alcalde en referencia a la celebración de este peculiar acto, que emociona a grandes y pequeños.

Por su parte, los miembros de este nuevo grupo político se mostraron satisfechos y agradecidos con la oportunidad: “Es una buena idea que nos tengan en cuenta para poder cambiar algunas cosas que nos afectan a diario”, afirmó Jone Zabalza, concejala txiki de Paz de Ziganda. Junto a ella, la responsabla de prender la mecha del chupinazo y alcaldesa por un día, Iradi Blasco, aseguró que “hay cosas que a veces se nos ocurren que pueden mejorar”. Aunque la joven no quiso desprestigiar a los ediles oficiales: “También hay muchas otras cosas que están bien”, destacó minutos antes de lanzar el cohete, para el cual reconoció “no haber preparado nada”.