Cataluña, niños de 9 años y capacidad analítica

Alberto Aristi Vegas - Jueves, 12 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Hace unos días tuve la ocasión de escuchar una conversación a dos niños de 9 años, en la que se preguntaban porqué en Iruña /Pamplona, en el barrio, estaban las paredes y algunas ventanas repletas de carteles con la bandera catalana. Apenas 5 minutos de conversación entre ellos, sana, sin complejos, sencilla e infantil.., y continuaron jugando al pilla, pilla. Tras reflexionar sobre sus palabras me di cuenta la falta de capacidad analítica que en muchos momentos carecemos los adultos. Tras reflexionar sobre ello pude ordenar mis ideas y sacar alguna conclusión, cuyo resultado final no difiere mucho de lo que ya pensaba, pero me obligaba a analizarlo y poder compartirlo de otra manera más racional o, al menos, en otro orden.

1. Lo ocurrido el 1 de octubre y días posteriores se saldó con cientos de heridos. Eso es algo que jamás debiera haber ocurrido. El uso de la violencia contra la población civil, por parte de quienes nos dicen defender, ha marcado un punto de inflexión para mucha gente.

2. Las leyes están para ser cumplidas, correcto, pero también para ser desobedecidas cuando son injustas, con resistencia civil y pacífica. Y ello no justifica el apaleamiento de la población. ¿Quién no ha participado de una concentración no comunicada o ilegal, ha tratado de impedir un desahucio con orden judicial, ha aplaudido a grupos ecologistas por impedir que se realicen pruebas militares, se esquilmen las reservas del mar, campesinos ocupen fincas y latifundios de señoritos…, y todo ello transgrediendo las leyes vigentes? ¿Acaso no hubo que desobedecer la ley, en su momento, para terminar con el servicio militar obligatorio, acabando muchos jóvenes en la cárcel por insumisos? Hay muchos ejemplos que recordamos con cariño.

3. Cuando un pueblo, colectivo…, que pertenecen a una misma cultura quiere decidir su camino, ¿por qué hay que crear leyes ad hoc para impedirlo en ámbitos superiores? La historia es tozuda y cada cual la comienza donde le interesa, pero la historia se hace día a día.

No pretendo convencer a pensamientos de derechas y con profundo patriotismo de unidad del Estado. Son consecuentes con lo que piensan, pero hay gentes, supuestamente de izquierdas, que miran para otro lado en el mejor de los casos, cuando no hacen la olaa la derecha sin pararse a analizar sin visceralidad la situación. Como lo harían dos niños de 9 años.

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