Doce artistas mexicanos y españoles diluyen fronteras e identidades en Artium

La exposición ‘Cartografías líquidas’ viaja a este lado del Atlántico para encontrarse con el público hasta el 11 de febrero de 2018

Carlos González José Ramón Gómez - Viernes, 13 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

‘Combustível. Haiku: para Arto Linsay’ de Mauricio Orduña.

‘Combustível. Haiku: para Arto Linsay’ de Mauricio Orduña. (JOSÉ RAMÓN GÓMEZ)

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‘Combustível. Haiku: para Arto Linsay’ de Mauricio Orduña.

VITORIA- Puede parecer hecho a propósito, pero en teoría no es así. En unos días en los que están tan candentes las cuestiones relacionadas con las identidades sociales y políticas, Artium inaugura la exposición Cartografías líquidas, una propuesta creativa en la que se relacionan doce artistas mexicanos y españoles -mitad de un lado, mitad del otro- escapando de los caracteres nacionales y los sellos de procedencia bien marcados para abordar conceptos como el de las fronteras, la economía o la sostenibilidad. Carlos Aires, Edgardo Aragón, Emilio Chapela Pérez, Miguel Fernández de Castro, Fernando García Dory, Elena Lavellés, Morelos León Celis, Maider López, Rosell Meseguer, Asunción Molinos Gordo, Mauricio Orduña Pérez y Ana Roldán son los creadores que toman parte en una muestra que permanecerá en la capital alavesa hasta el próximo 11 de febrero de 2018.

La exposición llega a Gasteiz procedente de Ciudad de México, donde estuvo entre los pasados marzo y septiembre gracias al Museo de Arte Carrillo Gil, que coproduce con Artium un trabajo comisariado por Blanca de la Torre -que en el museo alavés está como en casa puesto que en él trabajó de manera intensa durante varios años-, Paula Duarte y Carlos E. Palacios.

La propuesta de los tres a la docena de artistas implicados en esta producción parte del concepto de la modernidad líquida creado por el sociólogo y filósofo Zygmunt Bauman, quien falleció en enero a los 91 años de edad. A grandes rasgos, puesto que sería imposible resumir en pocas palabras esta parte de su pensamiento, lo que el intelectual polaco describió fue una sociedad contemporánea cada vez más global en la que ya nada es fijo, sólido, en la que conceptos como el estado-nación, la familia o la comunidad son volubles y maleables, lo que lleva al individuo a ser alguien dependiente y en una continua adaptación.

Bajo estas premisas -explicadas de manera muy genérica-, los comisarios de la exposición establecen seis ejes, cada uno de los cuales es abordado por una pareja de artistas, uno de cada uno de los dos lados del Atlántico: frontera/límites;economía;sostenibilidad;historia/archivo;redes/comunicación;y hábitat.

Vídeo, instalación, escultura... son diversos los caminos que se usan para componer una muestra colectiva que a pesar de esa variedad de lenguajes y estilos, no da sensación de inconexión entre las piezas. A lo sumo, parece pedir más espacio y desarrollo. Desde la ironía, la metáfora, el estudio... los creadores plantean sin tapujos al espectador la necesidad de reflexionar, de detenerse para pensar en qué mundo se vive y, lo más complicado, en cuál se quiere vivir. Responder, sobre todo, a lo segundo no es tan sencillo como pudiera parecer en un principio. La realidad política de estos días es un buen ejemplo de ello.

De todas formas, esas, u otras, son lecturas a realizar por cada una de las personas que a lo largo de estos meses se dejen llevar por la última exposición que Artium abrirá este año;una muestra con la que se completa la intensa programación diseñada por parte del museo de la capital alavesa para celebrar su decimoquinto aniversario. De hecho, es otra fecha significativa la que está en el origen de esta producción colectiva puesto que justo en este 2017 se están conmemorando los 40 años pasados desde el re-establecimiento de relaciones diplomáticas entre México -país en el que muchos exiliados encontraron acomodo al finalizar la Guerra Civil española- y el Estado, un contacto roto tras la instauración de la dictadura franquista.