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Hegemones

Soberanía Trump

Por Miguel Turullols - Domingo, 15 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

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¿Por qué es un error el unilateralismo que propone la administración Trump? ¿Qué se esconde tras este modelo? ¿Por qué lo de retirarse del mundo, de la UNESCO, de los pactos por el clima y los acuerdos de Comercio?

Pues bien, la palabra clave es soberanía. Trump y su séquito quieren volver al concepto de soberanía nacional del siglo XX. Aquella que implicaba que nadie podía interferir en los asuntos de otro Estado. Esto puede parecer algo lógico, pero no siempre en la historia fue así. Las guerras de religión europeas, o las del siglo XIX con minorías étnicas divididas en varios estados, causaban la intervención o incluso la guerra entre los países.

Por eso se llegó a la solución de la soberanía nacional. Cada hijo de vecino hace lo que le place en su humilde morada. Pero llegó la globalización y con ello surgieron los problemas globales. Para hacerles frente, se crearon las organizaciones internacionales. En ellas, de forma voluntaria, los Estados ceden parte de su soberanía, al menos de forma temporal. La Unión Europea es el ejemplo más extremo. Pero hay otras, como el Banco Mundial, la ONU, el G-20, las cumbres por el clima…

Así, los Estados se comprometen frente a un tercero, por lo que ceden parte de su soberanía. Surge entonces el concepto de soberanía compartida.

Ahora Trump quiere volver al concepto de soberanía nacional anterior. El problema es que no se puede. Y el problemón es que cuando lo intenta hacer la primera súper potencia se crea inestabilidad global.

El cambio climático, las guerras y las migraciones, el terrorismo, los abusos en el comercio... son problemas que ya no se pueden solucionar de forma individual. Hace falta el nuevo concepto de soberanía compartida. No reconocerlo es un error geoestratégico de los gordos que pasará factura a Estados Unidos y que sirve en bandeja el mundo a China, que se está apuntando, pasito a pasito, a esta nueva soberanía compartida. Los chinos sí que no son tontos.