El buen tiempo y la magia del otoño repercuten en el sector turístico

La mayoría de casas rurales de la zona están completas, y otros servicios turísticos aprovechan el tirón

Domingo, 15 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Ana Antxorena tiene su casa rural de Orbaizeta completa. Fotos: O.M.

Ana Antxorena tiene su casa rural de Orbaizeta completa. Fotos: O.M.

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Ana Antxorena tiene su casa rural de Orbaizeta completa. Fotos: O.M.Enara, Miren, Maddi, Silbi e Ibai, en Mendilatz durante las comidas.Koldo Landa nota mayor tránsito de coches en la gasolinera de Aribe.
“Estos días están siendo muy intensos, más incluso que en el periodo estival” “Otoño siempre ha sido una temporada buena y el tipo de cliente es mucho más tranquilo” “Las ciudades están asfixiadas y el turista necesita la naturaleza, donde mejor se está”

maddi TXAPAR

Gerente del Albergue Mendilatz

ANA ANTXORENA

Propietaria de Casa Rural Txorrota

ÁNGEL MARI LOPERENA

Guía de Auñak Servicios Turísticos

orbaizeta- Todos coinciden en que el otoño en el Irati se está poniendo de moda en los últimos años, generando así una temporada muy positiva para la economía del sector servicios. Para los hosteleros y los establecimientos turísticos de los valles de Aezkoa y Salazar estos días están suponiendo un sobreesfuerzo añadido. Horas extras y duro trabajo para acoger de la mejor manera posible al visitante atraído por los colores mágicos de la Selva de Irati en otoño. “Es mucho más intenso que en verano”, afirma sin duda Koldo Landa, que regenta la gasolinera de Aribe, en la carretera que lleva a Orbaizeta. No sólo este puente, sino desde el fin de semana pasado ha percibido la gran afluencia de coches y motos venidos desde diferentes puntos del Estado. “El año pasado no recuerdo estar así toda la semana. Al final, todo es por el buen tiempo”, confiesa. Una espléndida meteorología que, obviamente, favorece al turismo rural. El otoño se ha convertido en la temporada estrella y prácticamente la mayoría de los establecimientos turísticos colindantes a Irati, tiene una ocupación del 100%. A las puertas de la Selva, el albergue-restaurante Mendilatz se enfrenta estos días a una de las épocas más potentes de trabajo. “Tenemos las 18 habitaciones llenas, en total 45 plazas y el comedor completo todos los días. Estos días están siendo muy intensos, más incluso que en el periodo estival”, reconoce Maddi Txapar, propietario del negocio. Desde la localidad de Orbaizeta, Ana Antxorena regenta la casa rural Txorrota, una casa completa para 6 plazas y otra con 4 habitaciones, ocupadas toda esta semana. “Otoño siempre ha sido una temporada buena, en la que viene un tipo de cliente mucho más tranquilo que en agosto, pero estos años ha subido mucho. ¡Y es que el Irati se vende desde Pamplona!”, asevera. Quien también vive con mucha intensidad este puente es Ángel Mari Loperena. A través de su empresa Auñak, organiza excursiones guiadas por la Selva de Irati y Roncesvalles. “Las ciudades cada vez están más asfixiadas y el turista necesita la naturaleza, donde encuentra tranquilidad y donde mejor está. El problema es que los humanos se mueven por impulso y acuden a los sitios que se ponen de moda”, admite. En sus excursiones, los visitantes valoran las explicaciones interpretativas en un entorno lleno de historia ligado al barranqueo, a la frontera, al convenio del pastoreo o a los hórreos. “Está siendo un año excepcionalmente bueno. Por desgracia, el cambio climático nos afecta y provoca que tengamos más sol y calor, por lo que la gente se anima más a venir al monte”, revela. - P. Carballo