Condenados a entre dos y cuatro años cuatro exdirectivos de la CAM por falsear las cuentas

Recalificaron créditos y manipularon la contabilidad para aparentar beneficios

Miércoles, 18 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Francisco Martínez, Teófilo Sogorb, Dolores Amorós y Roberto López, durante el juicio.

Francisco Martínez, Teófilo Sogorb, Dolores Amorós y Roberto López, durante el juicio. (Foto: Efe )

Galería Noticia

Francisco Martínez, Teófilo Sogorb, Dolores Amorós y Roberto López, durante el juicio.

madrid- La Audiencia Nacional ha condenado a penas que van de los dos años y nueve meses y los cuatro años de cárcel a cuatro exdirectivos de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), entre ellos los exdirectores generales Roberto López Abad y María Dolores Amorós, por falsear presuntamente las cuentas relativas a los ejercicios 2010 y 2011.

La sentencia de la Audiencia Nacional condena por los delitos societarios de falsedad contable y falsedad en la información a los inversores por contribuir estos directivos a “vulnerar el principio de imagen fiel de la CAM en momentos de grave crisis económica y financiera” y considera probado que estos cuatro exdirectivos reflejaron unas cifras en los estados financieros “irreales y espurias”.

El tribunal que preside la magistrada Ángela Murillo impone la condena más alta al exdirector general de Planificación y Control Teófilo Sogorb por los delitos arriba mencionados. A los exdirectores López Abad y Amorós les condena tres años de cárcel por el delito societario continuado de falsedad contable y al exdirector general de Inversiones y Riesgos Francisco José Martínez García dos años y nueve meses por el mismo delito.

cuatro absueltosAbsuelve sin embargo a los otro cuatro acusados: los exdirectores de Financiación (Juan Luis Sabater) de Información Financiera (Salvador Ochoa), de Recursos (Vicente Soriano) y al expresidente de la entidad Modesto Crespo, contra el que la Fiscalía no ejercía acusación.

En relación a este último la Sala entiende que su labor en la entidad “no trascendía de la meramente protocolaria y de representación” y por tanto no participó de manera activa en las decisiones tomadas por el Comité de Dirección, compuesto por los cuatro condenados, y, a juicio del tribunal, “los verdaderos gestores de la entidad”.

El tribunal también acuerda absolver a la Fundación CAM, al Banco Sabadell y a Caser de las que reclamaciones dinerarias formuladas y expone que no pueden declararse responsabilidades civiles de conductas delictivas que no han quedado probadas. Añade igualmente que la quiebra de la CAM no se debió únicamente “a la actuación irregular” de los acusados, sino que deriva de un entorno de crisis económica general donde muchas entidades no superaron sus problemas de liquidez.

Según la resolución, ha quedado probado en estas dieciséis sesiones de juicio que quedó visto para sentencia el pasado 20 de julio, que los cuatros condenados reflejaron en los estados financieros de la entidad una situación económica de beneficios en lugar de pérdidas tanto en los estados financieros de 2010 como del ejercicio siguiente.

Como resultado, se presentaron unas cuentas provisionales en 2011 que arrojaban beneficios de 39,7 millones de euros si bien las cuentas finales presentadas por administradores nombrados por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) recogían a fecha de junio de 2011 unas pérdidas de 1.136 millones de euros.

El tribunal entiende además que los acusados se valieron de otros mecanismos tales como la recalificación de créditos fallidos y dudosos a normales y la incorrecta contabilización de las titulizaciones, con los que se aparentó una transferencia de riesgos y beneficios que en realidad no se produjo. La finalidad de los acusados era facilitar la creación del Sistema Institucional de Protección (SIP) integrado inicialmente por la CAM y otras tres cajas para formar el Banco Base, proyecto que no prosperó ante las dudas de solvencia de la caja.

Las cifras de los estados de balance e informe de los estados financieros, según relata el tribunal en su sentencia, resultaban “ irreales y espurias” y esa disparidad de cifras, añade el tribunal, “constituyó uno de los motivos relevantes para la intervención de la entidad, por los riesgos que suponía tal situación para el sistema financiero en su conjunto, aparte de la contravención del principio de seguridad jurídico-contable que ello implicaba”. En cuanto a los delitos de estafa agravada, apropiación indebida, administración desleal y falsedad mercantil, los jueces exoneran a los ocho antiguos directivos dada la “total ausencia” de pruebas que demuestren el supuesto engaño. También lo hacen respecto a la Fundación CAM, Caser y Banco Sabadell -como heredera del negocio-, al valorar que la caja desapareció no sólo debido a la actuación irregular de los condenados sino por el entorno de crisis general donde muchas entidades financieras “no superaron sus problemas de liquidez, inestabilidad y expansión”. - E.P.

la clave

Ayudas. La CAM fue adjudicada en diciembre de 2011 al Sabadell por un euro tras unas ayudas de 5.249 millones del Fondo de Garantía de Depósitos.