La Borda, 28 pisos de una cooperativa social a punto de ser realidad

Uno de los asistentes a las jornadas impulsa la primera iniciativa de este tipo en Barcelona

Miércoles, 18 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

pamplona- En las jornadas presentadas ayer tomarán parte diversos ponentes que abordarán el potencial de las viviendas colaborativas para una relación intergeneracional sana, intercambiarán buenas prácticas, explicarán la existencia de asesorías especializadas en este ámbito y reflexionarán sobre el sistema de relación de las comunidades vecinales dentro de la ciudad.

También se expondrán casos prácticos. Uno de los participantes en las jornadas es Joan Gual, representante de la primera cooperativa de este estilo en Barcelona, La Borda. Impulsada por un grupo de vecinos del barrio de La Bordeta, en Sants-Montjuic, la cooperativa está elevando desde febrero un edificio en madera de 6 plantas, en el que medio centenar de personas de todas las edades podrán compartir vida bajo el sistema de “cesión de uso”.

Será el edificio de madera más alto de España, con 28 pisos de tres tamaños diferentes: 40, 60 y 70 metros cuadrados. El edificio, que puede estar acabada en julio del año que viene, replicará la forma de las corralas, con un patio en medio, y tendrá, además de las viviendas, zonas comunes, como una gran sala, lavandería o una cocina.

El inmueble se construirá sobre un suelo municipal cedido a la cooperativa por 75 años. La propiedad, pues, no es individual sino colectiva. Como será colectiva y asamblearia la gestión del día a día. Las obras de construcción del edificio van a costar unos 3 millones de euros, que la cooperativa recaudará a través de las aportaciones de los socios, aportaciones de capital, un crédito y donaciones.

Sus habitantes son socios y pagarán entre 14.000 y 16.000 euros de entrada y un importe mensual, el equivalente a un alquiler para vivir mientras ocupen las viviendas. Las viviendas no se pueden revender o realquilar: si algún socio se quisiera marchar, recuperaría la aportación inicial y la vivienda sería ocupada por otro. Todos los habitantes deben cumplir los requisitos de ingresos limitados que dan acceso a cualquier vivienda pública.

En las 28 unidades de convivencia hay desde jubilados hasta familias con hijos pequeños, pasando por amigos que compartirán el espacio o personas solas. - D.N.