Azagra salda su deuda con los fusilados durante la represión franquista

El Ayuntamiento destapó ayer una placa en el recibidor de la casa consistorial y recordó a los 68 asesinados en el municipio

María San Gil - Domingo, 22 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Los participantes en el acto de ayer se reunieron junto a la casa consistorial. Fotos: M.S.G.

Los participantes en el acto de ayer se reunieron junto a la casa consistorial. Fotos: M.S.G.

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Los participantes en el acto de ayer se reunieron junto a la casa consistorial. Fotos: M.S.G.Los familiares contemplan la placa en el recibidor del ayuntamiento.

AZAGRA- El Ayuntamiento local, sumándose a otros municipios y cumpliendo con la Ley de Memoria Histórica aprobada en noviembre de 2013, colocó ayer una placa en el recibidor de la casa consistorial en recuerdo a los tres cargos electos que fueron asesinados en 1936. Decenas de personas, muchos ellos familiares de las víctimas, se acercaron a mediodía hasta la plaza consistorial, donde tuvo lugar un pequeño acto de recuerdo.

Juan Minchán, edil de la localidad, fue el encargado de guiar este homenaje en el que estuvo acompañado, entre otros, por el alcalde, Ignacio Gutiérrez, ambos del PSN.

Minchán narró brevemente lo acontecido en Azagra en aquella época y realzó la figura de los tres vecinos que murieron por pensar diferente. El primero de ellos, explicó, Salustiano Luri Aldea, el que fuera copresidente de la gestora de Azagra y al que mataron dejando en el camino a una mujer y ocho hijos de los cuales cuatro fueron después asesinados también.

Su sobrina nieta, Mª Divina Marcilla, recibió una flor roja en su recuerdo bajo el aplauso de los allí presentes.

También recordaron a Constantino Cerdán Sánchez, que fue concejal y después diputado. Los restos de Cerdán, explicaron, nacido en el año 1897, republicano de izquierdas y con dos hijos, no saben dónde están. Su nieta Mª Elena Cerdán recibió la flor.

Y por último reconocieron a Francisco Castro Berisa, el entonces alcalde que dejó en Azagra a cinco hijos. Pilar, una de ellas, estuvo ayer en el acto de recuerdo muy emocionada. De hecho, ella protagonizó uno de los momentos más duros de la jornada al recordar su vivencia cuando se encontró con uno de los verdugos de su padre y al leer la carta que éste les dejó a ella, sus hermanos y su madre como despedida.

la placaLos familiares de estos tres azagreses fueron los encargados de destapar la placa que desde ayer luce en la casa consistorial y en la que se recuerda a los tres corporativos municipales así como a los trabajadores del Ayuntamiento , “muertos por permanecer leales a la II República”.

La jotera Natalia Martínez interpretó dos temas y la nieta de Julio Martínez, Mª José Martínez, defendió la inocencia de los fusilados “por un régimen fascista y atroz” e insistió en que “los asesinos no sabían que los muertos tenían vivos, y que los que vivimos tenemos memoria”.

en el recuerdoEn el acto de ayer no se olvidaron de nadie y el edil Minchán se encargó de leer uno por uno los nombres de los 68 fusilados durante la represión franquista.

Además, hizo hincapié en los once vecinos a los que asesinaron por ostentar un cargo público. Los familiares de muchos de ellos, visiblemente emocionados, también recibieron una flor en recuerdo: Francisco Cuesta Urcelay (médico), Julio Martínez Berisa (guarda), Julio Moreno Moreno (sereno), Fructuoso Moreno Milla (sereno), Pablo Luri Subirán (sereno), Alfonso Íñigo Regaira (alguacil), Victoriano Salvador Pejenaute (alguacil), Firmato Hernández Íñigo, Gregorio Alonso Prado (carnicero), Julio Íñigo Gurrea (juez de paz), y Julio Salvador Parra (director de la banda).