¿Intereses generales o particulares?

Por Yolanda López - Lunes, 23 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

La sentencia del TSJN a favor del Plan Especial ha supuesto una tremenda decepción para los vecinos de la calle Leyre, ya que teníamos todas nuestras esperanzas e ilusiones puestas en el recurso.

La sentencia es clara pero los vecinos seguimos preguntándonos si es bueno para la ciudad. Según el texto de la sentencia, de forma general dice que todo “instrumento de planeamiento es una actuación de urbanismo que trasciende los intereses particulares y privados pues viene presidido por intereses generales, merecedores de protección”. Y los vecinos nos preguntamos, ¿qué intereses generales están detrás de este Plan Especial de Salesianos: la construcción de un civivox, el dinero para las arcas que se destinará a vivienda social…? Estas cosas pueden ser buenas, por supuesto, pero ¿a qué precio? Porque para obtener el dinero para todo ello, ha sido necesario posibilitar la construcción de unos edificios extremadamente altos para la zona del Ensanche donde se encuentran. Si verdaderamente se trata de un proyecto que defiende los intereses generales frente a los particulares, ¿por qué el Ayuntamiento de Pamplona se ha opuesto radicalmente al Plan Especial, pidiendo al Gobierno en numerosas ocasiones que rebaje las alturas de los edificios previstos para que respeten las alturas de esa zona de la ciudad? ¿Han preguntado a los ciudadanos de Pamplona si desean que se construyan semejantes edificios en el Ensanche? Nosotros estamos convencidos de que el Plan Especial no protege los intereses generales, sino que los perjudica, y lo seguiremos defendiendo hasta que tengamos construidas las torres frente a nuestra casa y sea demasiado tarde para solucionarlo.

Desmontando parte de las argumentaciones que se presentan en el Plan Especial para justificar el proyecto ganador, cuando se dice que el prominente y frondoso arbolado de la ribera del río y del parque de la Media Luna actúa de colchón visual desde ese entorno, esto no es cierto. Los edificios van a sobresalir en gran medida por encima de los árboles y van a poder verse claramente desde varios puntos de la ciudad, como el paseo del Arga o desde la acera del Seminario. Por tanto, argumentar que los árboles, que apenas tapan los edificios actuales de 6 alturas, van a tapar edificios de 13, 14, 16 ó 17 alturas, es ridículo.

También se habla en la sentencia de otros edificios emblemáticos de la ciudad y que son residenciales, como el edificio Singular o la Torre Basoko, pero nosotros queremos recordar a la ciudadanía que esos edificios están todos ellos colindantes a grandes avenidas que tienen 6 carriles de circulación y grandes aceras (anchuras totales de unos 60 metros entre estos edificios y los de enfrente). El nuevo edificio Singular que se va a levantar en la manzana de Salesianos y sus hermanos ¿pequeños? de 14 ó 16 alturas colindarán con calles de una sola dirección y aceras estrechas (la distancia que quedará entre los nuevos edificios y los actuales será de entre 8 y 14 metros), de modo, que es una barbaridad comparar la nueva situación con la existencia de otras torres en Pamplona. Asimismo, cuando se menciona en la sentencia que las edificaciones previstas en el PE no son tan voluminosas como el edificio de Caja Rural, se obvia nuevamente la ubicación: un avión en un océano no resulta nada voluminoso, pero que pongan ese mismo avión en una piscina y la situación cambia radicalmente.

El nuevo urbanismo de las ciudades puede variar mucho, y puede haber controversia sobre cómo debe ser, pero en general, es un urbanismo amable, con amplios espacios, luz y sol. No se apelotonan los edificios, se dejan amplias aceras para que la gente pasee y una distancia prudencial entre edificios. Sin embargo, lo que van a construir en la manzana de Salesianos poco tiene de amable. Si el Gobierno de Navarra, el Ayuntamiento de Pamplona y Salesianos quieren que finalmente se construyan estos edificios con alturas tan altas como B+10, B+13, B+14, B+16 queremos pedirles desde estas líneas, que retrasen estos edificios hacia el centro de la manzana, de tal forma que, las calles perimetrales a la manzana de Salesianos (Leyre, Aralar, San Fermín y Medialuna) puedan ampliar la anchura entre edificio y edificio, para que estos enormes nuevos edificios los tengamos a 20-30 metros de distancia.

¿Es mucho pedir? Cuando el Gobierno de Navarra y el Ayuntamiento de Pamplona quieren conseguir que un expediente administrativo se tramite rápidamente, siempre lo consiguen. ¿No merece la pena tramitar con toda urgencia un expediente que bien modifique las alturas de los edificios para respetar las que rodean a la manzana, bien permita las nuevas alturas pero deje, al menos, una distancia prudencial entre ellas y las viviendas de los vecinos? Desde estas líneas, queremos expresar nuestra preocupación por el Plan Especial de Salesianos, que vemos sigue avanzando sin que nadie haga nada para frenarlo o modificarlo.

La autora escribe en nombre de algunos vecinos de la calle Leyre