Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

ruptura unilateral y sin base jurídica

El Estado rompe unilateralmente el convenio del TAP para no comprometerse a hacer el corredor

Fomento y Adif optan por incumplir el procedimiento jurídico para excluir a Navarra del acuerdo
Ayerdi cree que el desenlance obedece a la presión de UPN

A. Irisarri / Patxi Cascante - Miércoles, 25 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Manu Ayerdi, vicepresidente económico del Gobierno de Navarra, ayer en el Parlamento foral. Detrás, su jefe de gabinete, Peio Aierdi.

Manu Ayerdi, vicepresidente económico del Gobierno de Navarra, ayer en el Parlamento foral. Detrás, su jefe de gabinete, Peio Aierdi. (Patxi Cascante)

Galería Noticia

  • Manu Ayerdi, vicepresidente económico del Gobierno de Navarra, ayer en el Parlamento foral. Detrás, su jefe de gabinete, Peio Aierdi.

pamplona- El Estado ha comunicado al Gobierno de Navarra que da por superado el convenio de 2010 suscrito entre ambas administraciones para el desarrollo del tren de altas prestaciones y que revoca la capacidad que el acuerdo otorgaba a Navarra para licitar y desarrollar unas obras que luego debían ser abonadas por Fomento.

Es lo que se desprende de dos documentos que el lunes a última hora de la tarde hizo llegar el gabinete del ministro De la Serna al Departamento de Desarrollo Económico, y que ayer explicó el vicepresidente Manu Ayerdi en una comisión parlamentaria. En la práctica, con este movimiento que no tiene sustento jurídico y que incumple el procedimiento previsto en el convenio para activar la cláusula de revocación, el Estado aspira a tener “las manos libres”, como precisó Ayerdi, para hacer lo que quiera con la obra, cuya visión de corredor integral desde Zaragoza hasta la Y vasca con salida a Europa está más en el aire que nunca. Pero, además, así el Estado trata de reducir a lo irrelevante la influencia de un Gobierno de color contrario;cumple con las exigencias de sus socios de UPN, que no querían que Madrid alcanzase un acuerdo con este Ejecutivo;y le exime de comprometerse a un desembolso de miles de millones de euros que se irían en una visión de corredor para una comunidad que no es prioritaria, en tiempos de total inestabilidad política para un PP que todavía no tiene en el horizonte la certeza de aprobar siquiera unos Presupuestos.

Los documentos que Fomento envió el lunes son dos cartas. Una, “más de tipo político”, está firmada por el ministro De la Serna, como precisó Ayerdi. Y la otra, de “corte más jurídico”, está rubricada por el presidente de Adif, Juan Bravo. Es en esta última misiva en la que el vicepresidente cree que “se sustancia más la decisión de Adif de denunciar el convenio de colaboración y de revocar la encomienda de las facultades de contratación”, en una decisión que, asumió Ayerdi, le genera “malestar y enfado”.

sin incumplimientoPrincipalmente, por dos cuestiones. Primero, porque acusa a Navarra de ser “incapaz” de ejecutar las obras, algo que es “falso de toda falsedad”, según Ayerdi. Para hacer esta afirmación, Adif sigue valiéndose del argumento de que Navarra no va a hacer consigna presupuestaria alguna para el tren en 2018. “Algo que de manera directa hemos dicho muchas veces es que aunque no haya partida en 2018 no significa que en 2018 no pueda haber ejecución de obra, y el ministerio eso lo sabe”, precisó Ayerdi. Lo cierto es que el pasado 18 de septiembre, Navarra remitió una contrapropuesta de convenio completa al Estado, en la que adjuntaba una adenda para que, de quererlo, Fomento asumiese la competencia íntegra para desarrollar los tramos que tenía comprometidos con UPN en virtud del acuerdo presupuestario que alcanzaron populares y regionalistas en abril. Así, creyó Ayerdi, todos ganaban hasta lograr un acuerdo definitivo. Pero claro, eso supondría que Adif tuviese que afrontar el pago de los 15 kilómetros del Villafranca-Olite desde el inicio, sin adelantos por parte de las arcas forales. Y eso no interesa tanto al Estado, que prefiere seguir explotando el discurso de que el tren no llega porque el Gobierno de Navarra no consigna un dinero que, a todas luces, es innecesario en 2018.

Pero sobre todo el malestar está provocado porque Adif, pasando por encima “de la legalidad que tanto invoca el Estado en otros episodios”, incumple el procedimiento jurídico para dar por terminado el convenio de 2010. La décima cláusula de este documento prevé tres supuestos para dar por concluido el convenio: la finalización de los trabajos, el mutuo acuerdo de las partes o el incumplimiento grave de uno de los firmantes. Desechada la primera opción, los otras dos tienen que ser acordadas por la comisión de coordinación y seguimiento Navarra-Estado, un órgano que en ningún caso ha sido convocado para dar por finalizado el convenio. Por esta razón, los servicios jurídicos del Gobierno foral ya se encuentran analizando al movimiento de Adif, y en cualquier caso Ayerdi entiende que la comisión de coordinación y seguimiento “algún papel tiene que desempeñar”. Todavía se entiende menos el gesto de Adif si en la otra carta el ministro De la Serna comunica a Ayerdi que considera que “Navarra no ha incumplido el convenio”, como podía deducirse de las acusaciones que el ministro vertió el pasado 28 de septiembre en Irun, donde dijo que Navarra había incumplido el convenio “de la A a la Z”.

Entonces, si el ministro cree que no se ha incumplido el convenio, al menos por parte de Navarra, ¿por qué revoca el convenio? A juicio de Ayerdi, la explicación hay que buscarla en el acuerdo presupuestario alcanzado entre el Estado y UPN en abril, y que habría tenido “un peso determinante en esto”. “Parece que el fundamento de ese acuerdo fuese llegar hasta aquí, hasta la denuncia del convenio”, lamentó, en un gesto basado en un “incumplimiento de plazos que sólo se fijaron, en todo caso, con UPN” y pidiendo una partida que el ministerio sabe perfectamente que no es necesaria. Más allá de que el Gobierno, además, haya colaborado hasta con la entrega de los proyectos constructivos, como quedó evidenciado el pasado día 16. “Parece el momento con menos sentido para romper el convenio, no se entiende en absoluto. Y valoramos que es necesariamente ese pacto Estado-UPN el que ha comprometido esta resolución, que jurídicamente no tiene un pase ni tiene encaje en la realidad”.

adif no habla de corredorEn el fondo de todo esto, además, Ayerdi sospecha que puede encontrarse una razón que no beneficia en nada los intereses de Navarra, y es que el Estado no comparta la visión de corredor sin la que la obra no tiene sentido. “Lo que me preocupa es si la apuesta por el corredor que Navarra ve clave no es compartida por el Ministerio. Hasta qué punto el Estado dice: con esto tengo manos libres para hacer lo que crea”, reflexionó Ayerdi, que indicó que en ninguno de los dos documentos hay ninguna referencia al corredor Zaragoza-Y vasca, por el que Ayerdi quiere seguir conveniando.

Herramientas de Contenido