la carta del día

Por el buen trato a los profesionales y usuarios de Servicios Sociales

Por Begoña Gómez Hernández - Jueves, 26 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

ante las noticias publicadas en la última semana por los medios de comunicación, en las que se cuestiona la intervención realizada por parte de profesionales del Área de Acción Social y Desarrollo Comunitario y, por otra parte, se criminaliza y estigmatiza a ciertos sectores de la ciudadanía de Pamplona, a los más pobres y vulnerables socialmente, queremos manifestar lo siguiente:

1. Que las funciones de los Servicios Sociales de Base están marcadas en la Ley Foral de Servicios Sociales. Entre dichas funciones se encuentran, además de la tramitación de prestaciones sociales económicas o de otro tipo, la acogida, orientación, asesoramiento, valoración y diagnóstico social y/o socioeducativo, y de prevención y promoción social a nivel individual, familiar, grupal y/o comunitario. La intervención en servicios sociales tiene un carácter interprofesional con el objetivo de ofrecer una atención integral. El trabajo que se ha realizado, y que va a continuar desde los diferentes programas municipales, ha ido orientado a cumplir con este mandato legal y se ha llevado a cabo de una forma totalmente profesional. Señalar, así mismo, que no es función de los Servicios Sociales de Base el seguimiento policial de los delitos.

La Ley Foral de Servicios Sociales indica que las actuaciones de los poderes públicos tendrán como objetivos, entre otros:

Mejorar la calidad de vida, promover la normalización, participación e integración social de forma autónoma, favorecer la convivencia de las personas y de los colectivos, fomentar la cohesión social y la solidaridad, prevenir y atender las situaciones de exclusión así como atender las necesidades derivadas de la dependencia y de la carencia de recursos básicos. Así mismo, promover la participación de la comunidad en la resolución de las necesidades sociales y en particular de las entidades representativas de los colectivos más desfavorecidos. Todo ello teniendo en cuenta la perspectiva de género en el diseño y ejecución de los planes y programa y velando por el respeto a los principios éticos de la intervención social.

2. No parece correcto, ya que va en contra de los derechos de las personas, que se filtren informaciones con datos que en algunos casos no se ciñen a la verdad y que además no contribuyen más que a criminalizar a ciertos colectivos. Y esto resulta más preocupante cuando estos hechos surgen de los propios representantes de la ciudadanía. Cabe recordar que la Ley Foral de Servicios Sociales mencionada establece el Derecho a la confidencialidad respecto a la información que sea conocida por los servicios sociales.

3. Señalar que detrás de personas de las que se presupone que han cometido delitos, hay familias en muchos casos con menores de edad, que se encuentran en una situación de riesgo o exclusión y vulnerabilidad social, a las que hay que seguir atendiendo, ya que así lo marca la legislación, como son las leyes de protección a la infancia.

4. Que estigmatizar y criminalizar a colectivos concretos supone fomentar actitudes de racismo, xenofobia, discriminación y además fomentar la intolerancia hacia el diferente, pudiendo crear una gran ruptura y conflicto social, en vez de fomentar la cohesión social.

5. Que en Pamplona convivimos ciudadanos y ciudadanas de todas las creencias, de diferentes orígenes o etnias, de diferentes formas de pensar,... y siendo diferentes, tenemos TODOS Y TODAS los mismos derechos. Los servicios sociales municipales no pueden resolver por sí solos, sin la implicación de todos y todas (ciudadanía, entidades sociales, administración, grupos políticos, etc.), los problemas que presenta la sociedad: pobreza, desigualdad, desempleo, carencia de vivienda, racismo, xenofobia, miedo al diferente. Sin embargo, sus trabajadores y trabajadoras llevan años demostrando con su profesionalidad un fuerte compromiso para prevenir sus causas, paliar sus consecuencias y abordar intervenciones sociales consensuadas con quienes lo sufren, para superarlos.

Por todo ello, hacemos un llamamiento público para que se respete el trabajo que se está realizando a nivel profesional, se respeten los derechos humanos de todas las personas, y se planteen políticas activas municipales que vayan orientadas a fomentar la convivencia entre la ciudadanía de Pamplona-Iruña y su cohesión social. La autora escribe en representación de 130 técnicos y personal administrativo de unidades de barrio y oficinas centrales: Equipo de atención a domicilio, Equipo de Atención a la infancia y Adolescencia, Escuela Taller Arantzadi , Empleo Social Protegido y Centro de Formación para el Empleo Landaben