Los cortos paréntesis

Por Tomás de la Ossa - Viernes, 27 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Dice Ramón Cid, seleccionador español de atletismo, que las sanciones de dos años por dopaje no sirven, por “ridículas”. Y pone así de nuevo sobre la mesa un viejo debate entre quienes defienden que todo deportista al que se le pilla haciendo trampas merece una segunda oportunidad y quienes creen que las sanciones deben ser mucho más duras -el propio Cid aboga por seis años, y hay quien propugna la sanción a perpetuidad, sobre todo con las sustancias duras (EPO, anabolizantes…)-. El argumento de Cid es inapelable: “Una sanción de dos años no frena a quien quiera doparse”. En un lado de la balanza, éxitos, fama y dinero. En el otro, si te pillan -que no es fácil-, un paréntesis poco más largo que una lesión grave, y en el que te puedes preparar (y, por qué no, seguir dopándote) para volver más fuerte. Y sin la menor merma de la fama, que con decir que eres inocente y que ha sido un error sigues siendo un ídolo para prensa y afición.