Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra

Barkos apuesta por consolidar el cambio con un proyecto de futuro

Ofrece una mirada optimista de Navarra frente al catastrofismo de la oposición

Destaca la mejoría económica y fija Europa como referente
UPN y PP centran las críticas en la cuestión identitaria
El PSN amaga pero no rompe con la derecha

Ibai Fernandez / Javier Bergasa - Viernes, 27 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

La presidenta Barkos muestra un documento durante una de sus intervenciones.

La presidenta Barkos muestra un documento durante una de sus intervenciones. (Javier Bergasa)

Galería Noticia

  • La presidenta Barkos muestra un documento durante una de sus intervenciones.

Pamplona- No era seguramente el mejor día para un debate como el del estado de la Comunidad. Con el conflicto catalán en punto de ebullición, todo en Navarra parecía ayer de lo más corriente. Normal. Desde luego lejos del dramatismo que algunos partidos de la oposición intentaron trasladar. Y quizá por ello la intervención de la presidenta, Uxue Barkos, resultó rutinaria. Sin declaración de independencia ni nada que se le pudiera parecer. Apenas un llamamiento a la unidad en la defensa del autogobierno y una mano tendida al acuerdo con el Estado en las materias pendientes. Una mirada optimista al futuro de Navarra frente a un derrotismo de la oposición que la simple contraposición con Catalunya volvió a dejar en evidencia.

Para bien o para mal, Navarra vive el cambio de Gobierno con normalidad. La situación económica ha mejorado notablemente respecto a 2015, y tanto las prestaciones sociales como servicios públicos van a una clara línea de recuperación. Se mantiene la creación de empleo, el gran reto que tiene Navarra por delante según apuntó ayer su presidenta, y que según la EPA de ayer ha mejorado en un 15% en el último año. Y prácticamente todos los índices de bienestar, desde la creación de empresas hasta la reducción de las listas de espera, son mejores que los que dejó el Gobierno anterior.

Con sus aciertos y errores, el Gobierno funciona y gestiona la Comunidad dentro de las dificultades que puede tener cualquier otro Ejecutivo. Navarra, lejos de desaparecer, avanza. Seguramente no hasta el punto cumplir todas las expectativas generadas hace ya dos años, pero sí lo suficiente como para que la presidenta pudiera ofrecer ayer un bagaje positivo de la acción de su Gobierno. “El cambio de prioridades que nos exigía la sociedad y que iniciamos en julio de 2015 está dando sus frutos”, señaló Barkos al inicio de su intervención.

Fue un discurso largo, de prácticamente dos horas de duración en euskera y castellano. 117 minutos de los que más de la mitad dedicó a explicar las principales lineas de actuación desarrollada por los distintos departamentos. Con Salud y Derechos Sociales como puntas de lanza, Barkos pudo exhibir notables mejorías, incluida la reversión de algunos recortes. “Estos son los datos objetivos y oficiales, aunque algunos luego los quieran retorcer”, apuntó.

Gobierno de FuturoAlcanzado el ecuador de la legislatura, la presidenta mostró también la agenda política que va a marcar el rumbo para los próximos años. “Es el momento de consolidación para hacer de la acción del cambio la acción del futuro”, señaló en lo que pareció ya un eslogan preelectoral. Porque Barkos dijo querer hablar mucho de futuro y poco de pasado, aunque no desaprovechó la ocasión de tirar de comparación con el Gobierno anterior para subrayar la mejora de Navarra.

Con Europa como referente principal (“debemos situar a Navarra en los escenarios de decisión de la Unión Europea”, dijo), la presidenta quiso hacer énfasis así en todo lo relacionado con el ámbito social, pasando de puntillas por asuntos más espinosos como la política lingüística, la sismología o las diferencias abiertas las últimas semanas dentro del cuatripartito. Y fijó cinco grandes retos a medio plazo: la mejora del empleo de calidad, la revolución tecnológica, la mejora del sistema de bienestar, la convivencia y el autogobierno. Y que acompaño con 50 medidas que su Gobierno pondrá en práctica en los próximos meses. Desde la variante de Tafalla a la apertura de una nueva UCI en Tudela. Ninguna espectacular por novedosa, pero suficiente para evidenciar que el proyecto iniciado tiene todavía recorrido por delante.

Lo hará con el apoyo de la mayoría de la Cámara. Porque si para algo sirvió el debate de ayer fue para constatar que más allá de las diferencias puntuales y lógicas, el cuatripartito tiene voluntad de agotar la legislatura. Ello no evita que haya dificultades en el futuro, y algunas se dejaron entrever ayer con los presupuestos pendientes de negociación, pero la estabilidad parece asegurada. Un hecho nada menor en un Parlamento compuesto por siete fuerzas diferentes, y que curiosamente ayer pasó ciertamente desapercibido. Síntoma, otro más de normalidad.

El psn se desmarcaComo lo fue la discusión que mantuvieron Gobierno y una oposición encaramada a los mensajes que viene repitiendo desde el inicio de la legislatura. Imposición del euskera, obsesión identitaria, aventura secesionista... Con la salvedad de que esta vez el miedo no se apuntó tanto a la posible incorporación de Navarra a Euskadi, sino a su mimetización con Catalunya. “Barkos y Araiz son como Puigdemont y Junqueras”, llegó a decir el portavoz de UPN, Javier Esparza. Un mensaje alarmista y exagerado que compartió con Ana Beltrán, y que la presidenta ridiculizó en su réplica. “No aporta nada, ni una propuesta. Solo les preocupa recuperar el poder desde la mentira”, censuró.

Entre unos y otros se situó la portavoz socialista, más conciliadora en su primer intervención, y que repartió críticas y halagos por igual en un discurso bien trabajado. María Chivite buscó un punto intermedio entre el Gobierno y el resto de grupos de la oposición, que si bien no supuso un acercamiento real al Ejecutivo, sí dejó una puerta abierta para hacerlo en el futuro en ámbitos con el TAV o las políticas sociales. Pero que amagó con cerrar en las réplicas, en las que recuperó el tono beligerante de otros días. Queda por ver si la apelación a la convivencia y a la pluralidad con las que la líder socialista arrancó su intervención abren también una vía para la colaboración institucional más allá de 2019.

Porque es allí a donde apuntan ya todas las miradas en el Parlamento. La legislatura avanza sobre el camino fijado por el acuerdo programático y en medio de las polémicas azuzadas por la oposición, que a estas alturas ya no va cambiar de relato confiando en que la confrontación identitaria es la vía más rápida para recuperar el poder. Una dialéctica que ayer se desarrolló en un tono cordial y sin mayores tensiones que las de un pleno ordinario. Dentro de la normalidad que rige hoy la política foral. Que visto lo visto, no es poco.

Herramientas de Contenido