‘Telarañas’ en las manos

El historiador vianés Félix Cariñanos recibe hoy un homenaje a su labor cultural por parte del Centro de Estudios Tierra Estella Sus investigaciones le han erigido en un gran defensor del papel de la mujer

Ana Cenzano - Viernes, 27 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Félix Cariñanos, ayer junto a la escultura en homenaje al auroro que hay en su localidad.

Félix Cariñanos, ayer junto a la escultura en homenaje al auroro que hay en su localidad.

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Félix Cariñanos, ayer junto a la escultura en homenaje al auroro que hay en su localidad.

“La mujer ha sido ninguneada por la ley y la sociedad a lo largo de la historia”

viana- El vianés Félix Cariñanos San Millán recibe hoy el homenaje por parte del Centro de Estudios Tierra Estella. Se reconoce así su labor en pro de la cultura. Y es que este vecino de Viana, licenciado en Filología Románica y Etnografía, ha dedicado su vida a estudiar y difundir costumbres, tradiciones y conocimientos a través de sus libros, la fotografía, la música, la antropología, el teatro y otras facetas. A sus 69 años, Telarañas, como se le conoce cariñosamente, recibe el homenaje confesando no ser muy amigo de estos actos, aunque “los agradezco muchísimo, porque te animan a seguir”.

Por otra parte asegura que para él, son momentos de recordar a quienes se han ido sin haber tenido reconocimiento alguno. “Son muchas las personas que han hecho mucho por la cultura de Viana y de fuera de la ciudad, a las que nunca se les ha reconocido su trabajo. Yo siempre tengo un recuerdo para ellas”, añadía.

Cuando se le pregunta por un rasgo característico desde el que él ha llevado a cabo sus investigaciones y la difusión de la cultura apunta a su cercanía con la calle. “Y eso lo he aprendido investigando en los archivos. La verdadera historia es la que ha hecho la gente de la calle y en la calle. Los jornaleros, tenderos, amas de casa… No los reyes, presidentes o partidos políticos”. Y después de muchos años, así se le ve, paseando por las calles de Viana, mochila a la espalda, nunca con teléfono móvil, tomando un café con uno, charlando con otro, tomando notas y escudriñando cada rincón, cada personaje, para no dejar resquicio en el que indagar sobre la historia de su ciudad.

Si hay otro rasgo que caracteriza a Cariñanos en su discurso es la eterna defensa de la mujer y de lo injustamente tratada que ha sido a lo largo de la historia. “Hay dos grandes fracasos históricos, uno son las guerras y otro que la mujer ha sido muy ninguneada por las leyes y la sociedad en general a lo largo de la historia. Son muy poco nombradas en los archivos municipales”, explicaba. Tal es su defensa en este sentido que pasa del rigor histórico a los guiños para homenajear al género femenino. En sus colaboraciones escritas para los programas de fiestas casi siempre firma con el nombre de una mujer. En la última, su rúbrica aparecía como Magdalena Estarrona, que realmente fue una vianesa encargada de desjarretar grandes piezas de carnicería como novillos, carneros, toros. “Luego la gente me pregunta por ellas y es una forma de darlas a conocer”, comentaba el historiador.

En su lucha por devolver a la mujer esa parte robada a lo largo de la historia, Cariñanos escribió también la primera obra de teatro que interpretó la asociación de mujeres de Viana, Anea.

Sus dos descubrimientos favoritos también hacen referencia al mundo femenino. Uno de ellos se remonta a un documento de 1906, cuando el párroco de Viana, Inocencio Martínez Sola, recriminó desde el púlpito al Ayuntamiento que permitiese acudir a las sesiones de pleno a las mujeres. El consistorio contestó ante el obispo de Calahorra diciendo que se atuviese a sus funciones eclesiásticas. El otro documento, de 1916, recoge un escrito firmado solo por mujeres en el que pedían jardines en los paseos del Muro y que se llevase el agua domiciliaria a las casas. “Eso demuestra que las cosas hubiesen ido mucho mejor si se hubiese permitido a la mujer tomar parte en la vida política”, aseguraba.

No hay que olvidar tampoco su faceta de profesor, a la que ha dedicado buena parte su vida a dar clases de Lengua, Literatura y Geografía. “Tengo muy buenos recuerdos de los años como profesor, aunque mi prioridad, por delante de la académica, siempre fue conseguir que mis alumnos fuesen buena gente. Que buena falta hace”.

Otras áreas de trabajo pasan también por haber recuperado la murga de Carnaval de Viana, dirigir al coro de auroros o una gran dedicación a todo lo relacionado con el Camino de Santiago. Cuenta con una importante biblioteca especializada sobre la Ruta Jacobea que piensa donar al Ayuntamiento. En cuanto a su vinculación con la murga, vivió un momento muy especial este año cuando el Colegio Público Ricardo Campano dedicó su Carnaval a la figura de Cariñanos. “Me pilló en el hospital, recién operado. Pero tengo que reconocer que me animó mucho y me dio una gran alegría”, aseguraba. En lo que respecta a los auroros, también anda en la tarea de recuperar antiguas canciones de Viana y la tradición de cantar por las calles, como se hacía antiguamente. Y es que, a pesar de llevar cinco años jubilado, Cariñanos sigue teniendo muchos frentes abiertos y lleva prácticamente la misma vida que antes.

Sigue escribiendo libros, colaborando con un periódico y ultimando las dos publicaciones que quiere editar sobre fiestas de Viana. Una es Fiestas de santa María Magdalena y Santiago en Viana (1599-1918)y otra Fiestas de la virgen de Nieva en Viana (desde 1737). Otra afición a la que no ha renunciado, y a la que ahora le puede dedicar más tiempo es investigar en el archivo municipal, en el que pasa todas las mañanas de nueve a una. En este sentido hacía un llamamiento para que cuando se vaya a expurgar alguna asociación o domicilio antiguos se le avise, porque no es la primera vez que aparecen documentos del archivo municipal que salieron y no volvieron.

El de hoy no es el primer homenaje y, seguramente, no será el último. De hecho la ciudad ya cuenta con una plaza, frente a la residencia de ancianos, con su nombre. “Es la plaza de los enamorados. Es que me hace gracia cuando paso y veo a alguna pareja ligando. ¡Que dure!, les grito”. El historiador es defensor de que los reconocimientos se hagan en vida. “Igual que las personas tienen que comer cuando están vivas, los homenajes, las calles, los reconocimientos, tienen que ser igual. Lo otro es de ser un poco tonto y de codo prieto”, remataba, haciendo referencia estos actos. Y el suyo tendrá lugar hoy, a las 19:30 horas en la Casa Navarro Villoslada de su localidad.