La aldea global

Acorazada Rajoy/Aranzadi

por Txerra Díez Unzueta - Sábado, 28 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

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cuando escribo esta columna, mañana del viernes, desconozco lo que va a ocurrir en el Parlament catalán, donde se deciden numerosas cuestiones como el futuro del President, el mañana de la posiblemente intervenida, ocupada, suspendida autonomía de Catalunya y el rumbo venidero de un proceso político que viene ocupando minutos, primeras planas y espacios informativos en las redes y medios tradicionales.

Una de las medidas anunciada por los integrantes de la acorazada Rajoy y Aranzadi ha sido la de intervenir con descaro e hipocresía en los medios públicos de comunicación catalanes, TV3 y Catalunya Radio, así como la Agencia Catalana de Noticias, en un agresivo planteamiento de alinear a los citados mecanismos comunicativos en la intervención del ejecutivo, en una situación sin precedentes que no hay Dios que sepa cómo va a terminar a corto, medio y largo plazo este proceso político lanzado a todo trapo y con riesgo de chocar contra las rocas, acabar de mala manera, desestabilizando a los catalanes y llevando su ola expansiva al resto del estado.

La argumentación del ejecutivo central para justificar la citada intervención es la de buscar objetividad, veracidad y equilibro en el modo de trabajar de los profesionales de los tres medios citados. Y lo pregonan quienes han hecho de la radiotelevisión pública del estado un patio de monipodio donde los seguidores de la gaviota campan a sus anchas, poniendo y quitando al personal, decidiendo titulares y contenidos, poniendo la maquinaria informativa de RTVE al servicio de la construcción de una patria, grande y libre, en un desesperado intento de amordazar los contenidos poniéndolos al servicio del 155, artículo maldito por la interpretación vengativa, ponzoñosa y lamentable del gobierno popular, henchido de ansias de sangre fratricida para ajustar cuentas con los insurrectos. El control de los medios una vez más, en el punto de mira de los políticos.