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Las ‘Rebeldes’ del hogar no se rinden

Un grupo de trabajadoras del hogar organiza talleres en Pamplona para ‘profesionalizar’ su trabajo y reivindicar sus derechos

Laura Garde Iñaki Porto - Domingo, 29 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Irene Sotos, Elena Nenu y Caridad Jerez (promotora de la asociación de empleadas del hogar), en la Plaza del Castillo.

Irene Sotos, Elena Nenu y Caridad Jerez (promotora de la asociación de empleadas del hogar), en la Plaza del Castillo. (IÑAKI PORTO)

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Irene Sotos, Elena Nenu y Caridad Jerez (promotora de la asociación de empleadas del hogar), en la Plaza del Castillo.

PAMPLONA- Caridad Jerez, Elena Nenu e Irene Sotos son tres de las mujeres que luchan en Pamplona por conseguir la aprobación de un estatuto que regule los contratos de las empleadas y los empleados domésticos. Por ello, en 2012 constituyeron la Asociación de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar. “Nos dedicamos a esto pero a nivel legal somos invisibles. Somos un gremio y no se nos considera como tal”, aseguraron. Caridad fue la responsable de que el proyecto de las Rebeldes, como se hacen llamar ellas, echase a andar: “Lo que me llevó a promover el colectivo fue la ley especial que puso en marcha Zapatero para el empleado del hogar. ¿Por qué especial? Esto me reventó”.

Las tres coinciden en que una gran parte de los contratos que firman las trabajadoras y trabajadores del hogar son “fantasmas”. “Muchas de nosotras trabajamos más de veinte horas diarias por menos de 800 euros. Estamos internas, salimos el sábado por la mañana y entramos el domingo por la tarde”, explicaron. “Los contratos dicen que nos pagan el transporte y nos pertenecen cuatro días de asuntos propios más las vacaciones. Nada de esto se cumple”, apostillaron.

Pese a que las Rebeldes van dando pequeños pasos, siguen sintiéndose solas. “Muchas no quieren unirse por miedo y aguantar la situación supone un sometimiento aceptado por las protagonistas”, condenó Irene. Hasta ahora tampoco habían contado con el apoyo de las instituciones. Este año, el Ayuntamiento de Pamplona les ha proporcionado 3.800 euros que van a invertir en talleres los fines de semanas, hasta el 16 de diciembre, impartidos por ellas. “Los hemos organizado con el objetivo de compartir lo que cada una sabemos. Puede que una cocine bien, pero que si le toca cuidar a una persona mayor, no sepa cambiarle el pañal”, explicó Elena.

Su próximo objetivo: conseguir luz verde del Parlamento para convocar un congreso nacional en Pamplona en el que los organismos públicos deban estar presentes.