Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra

María Hernández desempolva los palos

retorno | la golfista navarra regresa a la competición tras casi dos años ausente por enfermedad

Iñigo Munárriz - Lunes, 30 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

María Hernández golpea la bola con fuerza en un torneo.

María Hernández golpea la bola con fuerza en un torneo. (Foto: D.N.)

Galería Noticia

  • María Hernández golpea la bola con fuerza en un torneo.

pamplona- Muchos han tratado de definir qué es el golf. Unos dicen que es una práctica en el que gana el que comete mejores fallos, otros afirman que es un juego mental en el que tardas 100 golpes en ganar confianza y uno solo en perderla. Lo más optimistas se limitan a decir que un mal día de golf siempre es mejor que uno bueno de trabajo y los más pesimistas dicen que es como la vida, que cuesta hacer greens -billetes de dólar- para acabar finalmente en un agujero.

Hay cientos de definiciones pero María Hernández (Pamplona, 24 de marzo de 1986), golfista navarra, concluye: “Al final, el golf es golf”, y es probable que con eso baste, porque hay cosas que no necesitan explicación o que se explican por sí solas.

María sabe bien de lo que habla. Cogió su primer palo hace 21 años, con 10, y desde el día que practicó por primera vez en Gorraiz, supo que se le daría bien esa actividad. Los campeonatos regionales y estatales se lo confirmaron y entonces llegó el momento de dar el salto al otro lado del charco. María se matriculó en Business Management (Administración de Empresas) en la universidad de Purdue. El centro educativo cuenta con casi 40.000 alumnos y está localizado en West Lafayette (Indiana), población de unos 30.000 habitantes.

Dicha universidad cuenta con 200 titulaciones y su exalumno más célebre es el astronauta Neil Armstrong. En lo deportivo, allí se formó el legendario entrenador de baloncesto John Wooden y Glenn Robinson, un jugador con cierta fama en la NBA de los 90.

El college fue un periodo plagado de éxitos para María. “Pude compaginar los estudios con mi carrera en el golf. Gané 15 torneos y acabé el último año ganando los Nationals, que es como cualquier jugadora querría acabar su carrera deportiva universitaria”, explica. Precisamente en esos Nationals de 2009 participaron dos jugadoras españolas llamadas a hacer grandes cosas en los años venideros: la navarra Carlota Ciganda y la andaluza Azahara Muñoz, ambas enroladas en las filas de Arizona State, que se adjudicó el triunfo por equipos.

Tocaba dar el salto al profesionalismo y la pamplonesa no tardó en despuntar en el circuito europeo. En mayo de 2010, con 24 años, se apuntó la victoria en el Open de Eslovaquia dejando una tarjeta en casa club de 280 golpes (8 bajo par). El juego de María se basaba en el driver, que le permitía coger muchas calles e iniciar los hoyos con relativa comodidad. “Siempre he sido una jugadora de juego largo muy sólida y muy consistente”, resume ella.

La carrera de Hernández se antojaba tan exitosa como duradera, sin embargo, el infortunio se cruzó en su vida, con un giro de guión totalmente inesperado. Durante un torneo celebrado en China en 2014, la navarra comenzó a sentirse mal. Lo que podría haber sido un malestar pasajero se acabaría convirtiendo en un calvario que arrastraría durante mucho tiempo. “Tomé agua y un plátano y me sentí mal de manera inmediata, pero no sabemos si fue ahí cuando cogí la bacteria”, explica.

Los médicos, desconcertados, no sabían cómo esa bacteria había logrado entrar en el organismo, no obstante, le decían que no contemplaban nada nocivo, animándola a seguir con su actividad deportiva. Sin embargo, María sabía que algo no iba bien en su interior. “Entre 2014 y 2016 seguí jugando porque supuestamente estaba bien. Yo me encontraba mal, pero los médicos me decían que estaba bien. En los torneos, jueves y viernes jugaba bien, pero llegaba el fin de semana y no podía con mi cuerpo”, asegura y siguió consultando especialistas sin encontrar respuesta adecuada. “Me diagnosticaban una cosa y la medicación no funcionaba, luego supuestamente estaba bien, luego miran más detenidamente y encuentran más cosas, pero todo hecho por la bacteria. Ellos mismos han dicho que nunca sabrán lo que tuve”.

Hernández optó por aparcar el golf para centrarse en su recuperación. Debido a su enfermedad pudo pedir la exención médica, conservando sus tarjetas de los circuitos europeo y americano y como no hay mal que por bien no venga, la navarra asegura que ese parón le valió para pulir su técnica. “El juego corto siempre me ha costado más, pero gracias a lo que me ha pasado lo he mejorado porque es lo que más he entrenado. El putt era lo que más me fallaba pero he pasado muchas horas pateando y aprochando y he mejorado bastante”, explica.

Con el paso del tiempo María se ha ido encontrando mejor físicamente, aún es un misterio todo lo que rodea a la bacteria, pero sus sensaciones le han permitido volver a los tees. De hecho, el pasado fin de semana finalizó tercera en el Campeonato de España disputado en Zaudín (Sevilla), un resultado que le llena de optimismo. “Quería volver a competir, volver a sentirme otra vez golfista”, asegura y ahora quiere retomar la historia donde la dejó. “Me gustaría volver a competir, recuperarme bien físicamente y volver a jugar otra vez en el circuito europeo y americano”.

María ha aprendido a ser cautelosa y a tomarse las situaciones con sosiego. También a diferenciar entre cabeza y corazón, reconociendo que su regreso a los campos depende de su estado de salud. “Tengo que escuchar a mi cuerpo, él va a ser el que me va a mandar”, concluye.

No obstante la paciencia es una virtud muy apreciada en el golf. Ya lo dijo la leyenda del béisbol Hank Aaron el primer día que cogió los palos: “Me ha costado 17 años llegar a los 3.000 golpes en béisbol y solo una tarde en el campo de golf”.

FICHA

Nacimiento: Pamplona, 24-3-1986.

Colegio: Ursulinas.

Universidad: Purdue (Indiana).

Debut: 2010, circuito americano y europeo.

Palmarés más destacado: Campeona de los Nationals de la NCAA en 2009, mejor jugadora universitaria y campeona del Open de Eslovaquia 2010.

Herramientas de Contenido