Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

con la proyección de su obra 'España insólita'

Tudela homenajea a Javier Aguirre, un cineasta más cerca del arte que de la gran pantalla

La proyección de ‘España insólita’ sirvió para rendirle tributo en el Ópera Prima

Fermín Pérez-Nievas J.A. Martínez - Viernes, 3 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

El director Javier Aguirre, durante la rueda de prensa de ayer en Tudela.

El director Javier Aguirre, durante la rueda de prensa de ayer en Tudela. (J.A.MARTÍNEZ)

Galería Noticia

  • El director Javier Aguirre, durante la rueda de prensa de ayer en Tudela.

tudela- Reconociendo que su trabajo está más cerca del arte que del cine, el realizador Javier Aguirre (San Sebastián 1935) recibió ayer en Tudela el homenaje a su carrera dentro del Festival de cine Opera Prima, con la proyección de su primera obra España insólita. Precursor del término “anti-cine”, para hablar de su obra, Aguirre explicó ayer que antes de que él llegara (aunque ha sido considerado “el más interesante director experimental de cine español”) “Dalí ya hablada en los años 20 del ‘anti-arte’ así que lo que hice fue aplicar el arte al cine. Los críticos me decían ‘eso no es cine’ y me adelante a ellos y por eso lo definí como ‘anti-cine’”.

Acompañado de su mujer, la actriz Esperanza Roy, y de Victoria Vera, señaló que a su juicio “el mejor realizador de todos los tiempos ha sido Buñuel. Él hizo anti-cine mucho antes que yo, como en El perro andaluz”.

El director del festival, Luis Alegre definió a Aguirre como “cineasta de personalidad singular, un caso único. Tiene una filmografía única”, y destacó que con 12 años escribió su primera novela y con 15 era ya crítico de cine, para posteriormente, con 29 años rodar el documental España insólita, que ayer se proyectó en Tudela. “Nadie como él reúne tres capacidades, conectar con el gran público (como lo demuestra en sus películas comerciales), hacer cine de calidad y tener una gran pasión por investigar el lenguaje cinematográfico”. El director donostiarra señaló que lejos de guardar rencor a las críticas o la incomprensión destacó que “lo único que me cuesta asumir es la vejez”, y añadió entre risas “como decía Víctor Erice al hablar de la incomprensión de mi obra ‘te lo has ganado a pulso’”. Haciendo balance de su carrera Aguirre indicó que ha rodado muchas películas de cine y de anti-cine porque “he pretendido no descansar y por eso estoy hecho polvo. He pretendido vivir y en casi todo he querido estar por delante y eso tiene consecuencias... como mi cojera”, añadió con una sonrisa.

El realizador homenajeado, se encuentra terminando un proyecto que inició hace muchos años, Objetivo40, con el que pretende retratar con el ojo humano (por eso el número 40 en el objetivo) “la vida de una ciudad sin la intervención del director. Para ello rueda con una cámara fija en 13 ciudades de los cinco continentes. “En España he rodado en Madrid, San Sebastián, Barcelona y Sevilla. Sólo me queda Marrakech para terminar”. A este respecto añadió que “como dijo Fernán Gómez, dentro de 60 años la apreciarán”.

Para el donostiarra la mejor de sus obras es Zero/Infinito, “es la que más me interesa, aunque al público no le ha interesado. Para mí es la que más estimo y estimaré”. A su juicio esta obra de 2 horas “lo tiene todo, tiene el experimentalismo al máximo, es la que tiene más crédito y que más ha llamado la atención”. La película enfoca un punto que está en constante movimiento y cambiando de color pero a los ojos de las personas ni cambia ni se mueve. “Con los nuevos medios y más modernos la he hecho más perfecta”. Respecto al hecho de que su cine comercial no tenga reflejo en su página web, al contrario que su anti-cine, señaló que hacía como los autores ”que algunos en las películas que querían hacer ponían ‘un film de’ y en el resto ‘dirigido por’ para diferenciar”.

‘españa insólita’Con respecto al documental España insólita, reconoció que cuando la rodaba tenía la sensación de que “iba a ser un documento histórico, porque había costumbres que se rodaban por primera vez. Muchas de las cosas que aparecen son desacostumbradas, aunque sean costumbres. Como en el caso de Bera de Bidasoa era la primera vez y sabíamos que iba a servir para la posteridad”. Respecto a la obra defendió la idea de que las imágenes muestran por sí mismas la realidad sin que pase por el filtro del director porque “nunca tenemos la verdad”. A este respecto defendió el realismo de las imágenes de los documentales que “aunque a veces se puede alterar” deben mostrar la realidad. “El director ha de tener en cuenta algo que a veces olvidamos los intelectuales y es que la posición del otro es tan importante como la tuya. En el fondo somos muy radicales con lo que creemos que es la verdad”.

Respecto al cine actual, “en el plano industrial”, destacó el trabajo de directores como Bayona y Amenabar como el que en su día hizo Isasi-Isasmendi.

Herramientas de Contenido