El PSN pide esperar seis meses para valorar el plan de tráfico y “paciencia” a los comerciantes

Gómez anuncia cambios y la combinación de zonas verdes y rojas en Sandoval

A. Ibarra/M. Salvo | Unai Beroiz - Viernes, 3 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Itziar Gómez debutó como concejala de Seguridad defendiendo el plan.

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Itziar Gómez debutó como concejala de Seguridad defendiendo el plan.

pamplona- Los votos del equipo de gobierno bastaron para echar atrás la propuesta de UPN para reformar el Plan de Amabilización en el centro de la ciudad con “indiscutibles consecuencias negativas en algunos colectivos y en el funcionamiento de puntos concretos de la ciudad”. Las medidas contaron con la abstención del PSN que ve más oportuno esperar a que transcurran los seis meses de funcionamiento marcados por el propio gobierno antes de “valorar” resultados. Maite Esporrín (PSN) pidió “paciencia” a los comerciantes, además de no vincular la disminución de ventas sólo con cambios en el tráfico.

Enrique Maya (UPN) aseguró que los efectos “más graves” del plan los está sufriendo el sector comercial del Casco Antiguo y Ensanche que ha visto “reducir de forma alarmante” su actividad. Propuso, en primer lugar, crear zonas de aparcamiento de rotación en espacios ahora exclusivas residentes y plazas de rotación en el entorno de Navas de Tolosa “a petición de los comerciantes”. Ve necesario también permitir el acceso de motos a plazas de aparcamiento dentro de la zona restringida al Casco Viejo, y que los vecinos y clientes de bares de la zona cercana a la Plaza de Recoletas no tengan que “circular a través de todo el Casco Antiguo”. Propugna a su vez cambiar los accesos ”a y desde” la Avenida del Ejército a través de las calles Sandoval y Julián Arteaga, y retirar el mobiliario urbano de la Comisaría de Policía Nacional a petición de esta institución. Maya, que no se cree los datos del cuatripartito, asegura que los comerciantes del Casco Viejo han visto reducir sus ventas entre un 10% y un 20%, y hasta un 40% en algunas zonas. Asegura que si hay 5.288 coches menos y 2.300 peatones más, alrededor de 3.000 personas han dejado de acceder al casco viejo. Observa que hay más “tiempo de estancia” de los coches en la calle, que se ha producido un “efecto frontera” del tráfico entorno al Casco Viejo, y que el aumento de usuarios de villavesas (8%) no se puede añadir al tráfico peatonal (un 4% más) porque al bajarse del bus se va andando.

visión de ciudadPor el contrario, Itziar Gómez (Geroa Bai) dijo no compartir la “visión de estructura urbana” que tiene UPN de “priorización del coche”, y defendió un trabajo “técnico pensado por un grupo interdisciplinar” para reducir el uso del coche, mejorar el espacio público y favorecer el transporte en villavesa. “La visión de ciudad sostenible en movilidad excede del interés particular”, rebatió a Maya, al que recordó además que cualquier comercio o mercado tiene ventas onlineque no requieren desplazamientos. Anunció además que se están buscando soluciones a problemas “concretos”. Así, se trabaja en compartir zona roja (plazas de rotación donde todos pagan vecinos incluidos) y zona verde en tramos de Sandoval.

Desde Aranzadi, Armando Cuenca dijo que UPN parte de la premisa de que la gente que camina en bus, bici o andando “consume menos, y es al revés”, teniendo en cuenta que el “60% de la población se desplaza así”, además de que se “sobrestima a los clientes que van en coche”. Asimismo, se mostró “orgulloso” por el hecho de reducir un 46% el número de viajes al centro. Finalmente, Aritz Romeo (EH Bildu) aportó que durante la primera quincena de septiembre se acercaron al centro 150.000 usuarios más que en 2016. “Si alguien quiere comprar en el centro puede hacerlo, basta con que el comercio lo valide en 72 horas”, insistió. “Hay que cambiar la mentalidad tacheriana señor Maya porque Europa va por otro lado”, apostilló.