la carta del día

Legalidad ‘versus’ justicia

Por Juan Luis Ripero Urra - Domingo, 5 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Olo que es lo mismo, legalidad frente a justicia. Desde siempre, y últimamente mucho más acentuado, la confrontación entre legalidad y justicia nos lleva a una controversia que adquiere tintes dramáticos dependiendo de a quién, cómo y cuándo le afecte.

Para mí una buena definición de ley sería la siguiente: “Norma jurídica dictada por la autoridad competente (legislador), donde se ordena o prohíbe aspectos de la convivencia de acuerdo con la justicia y para el bien de los ciudadanos”. Y a ser posible con el mayor consenso posible.

En España un gobierno con mayoría absoluta controla el poder ejecutivo, el poder legislativo y el poder judicial, además propone el nombramiento del fiscal general del Estado, que nombra el Rey, etcétera, teniendo todo el poder para aprobar las leyes que crea oportuno.

No es lo mismo aplicar la ley que hacer justicia, ya que si algo está meridianamente claro es que una ley per se no es necesariamente justa. Ejemplos de leyes injustas tenemos varios, últimamente: reforma laboral, que ha fracasado estrepitosamente. Hay serios problemas en Sanidad, Educación y Servicios Sociales. Y a pesar del crecimiento, la gente sigue en paro, altísima temporalidad en el empleo, con una precariedad salarial vejatoria, un empleo que crea trabajadores pobres, hasta la UE reclama al Gobierno medidas acordes para acabar con el paro y reducir la gran desigualdad. ¿Ésta es una ley justa?

Después seguirían la LOMCE, la ley mordaza, la reforma fiscal y los incumplimientos de leyes que luego veremos, etcétera.

El Gobierno del PP insiste machaconamente con la cantinela de la aplicación de las leyes en estos últimos tiempos, sobre todo con el tema de Cataluña. Habla de aplicar las leyes un gobierno que está a la cabeza de incumplimientos comunitarios, según informe publicado por la Unión Europea, en concreto ha incumplido 91 leyes a fecha 31 de diciembre de 2016. Seguimos aquí en casa, donde varios ministerios han incumplido sentencias del Tribunal Constitucional, incumplimientos de la cuota de refugiados pactada por España. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condena a España por devolucionesen caliente. En 2016 este mismo Tribunal condenó a España en 12 ocasiones por haber violado algún derecho reconocido en el Convenio Europeo de Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, la Eurocámara señala a España por incumplir la ley, allá por febrero de este año la UE da 4 ultimátums y un aviso a España por incumplir las leyes, varios artículos de la Constitución de los importantes que no se cumplen nada o sólo en parte: 15, 16, 27.5, 31, 35, 40, 41, 42,47, 50, y así podría seguir hasta agotar el papel….

Por supuesto que hay que cumplir las leyes, pero siendo amparadas por el Derecho natural, “con leyes no escritas que contemplan la existencia de derechos del hombre propios de la naturaleza humana, universales, anteriores y superiores al ordenamiento jurídico”.

En Antígona, para mí con una profunda enseñanza moral, se lee “es bonito también aprender de los que manifiestan juicios razonables”, y se le responde “¿es que tengo que gobernar este país a gusto de otro que no sea yo? Esta tragedia se representó por vez primera en el año 442 antes de Cristo, su actualidad en la vida real es manifiesta.

¿Qué ejemplo nos da este gobierno, y sobre todo qué legitimidad le ampara para hacer cumplir leyes si cuando a él le interesa las incumple? Porque la legitimidad no la dan sólo los votos, sino la buena gobernanza.

Y ya como colofón escucho a Concepción Sabadell, fiscal del primer juicio de Gürtel, en el informe final, que ha quedado “plena, constante y abrumadoramente” acreditada la existencia de una caja B en el PP. El alegato de la fiscal dibuja al PP que preside Mariano Rajoy como beneficiaria de un sistema basado en el amaño de contratos públicos, los cohechos en metálico o en especie, el pago de comisiones camufladas como donaciones y el dopaje electoral. Y esto es el principio, quedan las llamadas piezas separadas, en donde las cuentas de la organización ocupan un espacio central. Otro ejemplo de cumplimiento de la ley. Es curioso cómo al día siguiente los principales periódicos no reflejaban esta noticia en portada, solo El Mundo lo hacía. Con Cataluña y el 155 era más que suficiente. Como dijo aquel, la patria y el patriotismo son el último refugio de los canallas y se utilizan cuando no son capaces de justificar y convencer con la razón, la dignidad, la honestidad, el respeto, la transparencia y la ética.

Y así seguiremos, las encuestas no auguran cambios sustanciales.

Salud.