Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

A la contra

Balón en juego

Por Jorge Nagore - Domingo, 5 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Vista la sucesión de hechos asombrosos que han tenido lugar desde el 1 de octubre es muy osado especular con qué nos puede deparar la realidad de aquí al 21 de diciembre, un abanico de opciones y de escenarios colosal: más encarcelamientos, ilegalizaciones, elecciones mutiladas… La de Dios. Lo que sí que no podemos negar es que, ya haya sido accidental, buscado o no deseado pero sí una de las opciones barajadas como factible, la propaganda o publicidad que está obteniendo la causa independentista catalana más allá de Portbou es enorme. Por supuesto, como sucede con toda publicidad, hay partidarios del producto vendido y también detractores, pero tengo la impresión de que, de todo esto, Cataluña -o al menos sus dirigentes- ha conseguido acercarse más que alejarse a la idea asumida y aceptada por el resto de países de una Cataluña independiente en un futuro. No sé. Cualquiera es capaz de entender que este es un relato abierto, de largo recorrido, en el que tienen y van a tener lugar numerosos hitos, obstáculos y, con perdón, batallas. Pero es un relato en el que lo que no se puede negar es que tener a más de la mitad del gobierno democráticamente elegido metido entre rejas y al cabeza de ese gobierno buscado por la justicia española tocando los cojones del toro de Osborne dando ruedas de prensa y entrevistas en los medios europeos es se miren como se miren dos focos de atracción enormes, con unas elecciones que se presumen vitales a menos de 50 días vista. Puedo equivocarme, por supuesto, pero no creo que Puigdemont se fuera por miedo a ser encarcelado -tenía la certeza de que así sería-, sino que todo formaba parte de la idea de seguir haciendo ver a Europa cómo las gasta España en esto de la democracia. ¿Un loco, un cobarde, un genio que cada día gana partidarios a su causa dentro y fuera, un tarado que los pierde, todo a la vez? Iremos viendo.

Herramientas de Contenido