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La otra crónica

Sin Mérida no hay paraíso

Por Javi Gómez - Lunes, 6 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

el punto de Osasuna puede tener diferentes visiones. La positiva, sin duda, es que el equipo no pierde, ya le planteen el encuentro que sea. La negativa es que los dos últimos encuentros de los rojillos han sido mejorables, no malos, pero sí con claroscuros que hay que solucionar. Lo que está meridiano es que el bloque de Osasuna necesita a su timonel, y ese no es otro que Fran Mérida.

En Segunda todo lo que sea sumar es positivo, pero en casa Osasuna debe aspirar a algo más sea el rival que sea el que tiene enfrente. Y no es cuestión de resultado, sino de propuesta.

Las alternativas de juego que está planteando el equipo a la ausencia de Mérida no están dando resultados en la faceta ofensiva

Mucha culpa de la falta de fluidez de juego en los rojillos tiene nombres y apellidos: Fran Mérida. La ausencia del mediocentro ha condicionado el juego del equipo. Torró y Fausto, que parece que se ha hecho con un hueco en la rotación tras su difícil inicio, cumplieron en su papel, pero ninguno tiene esa capacidad para ordenar al equipo en al faceta ofensiva como lo hace Mérida.

El bloque de Osasuna sigue demostrando cada vez más solidez. Además de los halagos, merecidos, a Herrera, tanto la defensa como el medio del campo e, incluso, los delanteros saben cerrar la portería. El problema está en el otro lado. Y no es falta de gol, sino falta de claridad a la hora de crear juego. Es normal que se nota la ausencia de un jugador con clase, pero tal vez se echa de menos que alguna de las variantes a su ausencia, y no es cuestión de nombres sino de forma de jugar, se justifique como posible alternativa.

Además, parece necesario que comiencen a entrar algunos nombres que todavía no están contando con muchos minutos para ganar adeptos a la causa, que la temporada es muy larga. Especialmente comprensible sería que Kike Barja tuviese más pronto que tarde una oportunidad. Tener al de Noáin, aunque sea en el banquillo, daría a Diego Martínez una bala extra para revolucionar partidos espesos y trabados como el de ayer.

En conclusión, los rojillos siguen sumando y da la impresión que sabe hacerlo tenga un buen partido o no, algo importante en esta categoría tan igualada. Hacer como el Levante la temporada pasada es bastante complicado, así que mientras el equipo se mantenga en el grupo de arriba las posibilidades estarán intactas, pero todo será más fácil cuando vuelva el timón del barco, porque da la impresión de que sin Mérida, no hay paraíso.

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