“Y yo he nacido en Etxalar...”

la pastoral ‘karmen etxalarkoa’, adaptada por gerardo mungia de la obra de prosper mérimée, logra una entusiasta acogida en elizondo



Un reportaje de Lander Santamaría | Fotografía Juan Mari Ondikol - Lunes, 6 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

La Carmen de Etxalar, junto a sus compañeras, las mujeres cigarreras andaluzas.

La Carmen de Etxalar, junto a sus compañeras, las mujeres cigarreras andaluzas. (JUAN MARI ONDIKOL)

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La Carmen de Etxalar, junto a sus compañeras, las mujeres cigarreras andaluzas.Carmen, don José y Prosper Mérimée, en una escena.El desfile previsto por Elizondo tuvo que hacerse en las pausas en las que cedió la lluvia.La detención de Carmen, la gitana trabajadora de la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla.El Frontón Municipal de Baztan registró una gran entrada para presenciar la obra.
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la representación de Karmen Etxalarkoa, la pastoral creada por el iruindarra Gerardo Mungia (Pintxe) a partir de la novela de Prosper Mérimée y dirigida por la xuberotarra Pantxika Urruty, protagonizada por varias decenas de personajes, aficionados la gran mayoría, del País del Bidasoa e Iparralde, mereció una entusiasta acogida en Elizondo. La obra se escenificó en el Frontón de Baztan, pero el mal tiempo, lluvioso y frío, influyó negativamente si bien unos 700 espectadores acudieron a la revisión del drama entre Carmen, la gitana de Etxalar y el elizondarra don José.

Por la mañana, en un avance de lo que sería la representación y el colorista vestuario de los actores, se iba a recorrer Elizondo en un desfile amenizado por los músicos, lo que únicamente pudo hacerse a medias. Los chaparrones del fin de semana sobre la comarca y Elizondo llegaron cuando tocaba y la comparsa tuvo que seguir por los arkupe, los cubiertos de la calle Jaime Urrutia.

Precisamente, como en un retroceso al siglo XVIII en el que transcurre la novela de Mérimée, por el viejo Elizondo y junto a las más antiguas y valiosas casas que muestran (“...allí podríais revisar el pergamino de mi linaje”) los escudos de la nobleza e hidalguía de los que habla don José de Lizarrabengoa en el texto original. Lo vasco, lengua y tradiciones, usos y costumbres están de contínuo presentes en la obra, como observan los actores protagonistas, Miren Olaetxea y Miel Joxe Ariztia, de esta versión actual.

El amaiurtarra reconvertido en vecino de Elizondo Miel Joxe Ariztia destaca dos cuestiones: “La llamativa actualidad de aspectos sociales de la novela (el machismo, la discriminación de la mujer, la violencia, el abuso del ejercicio del poder...) y la solidaridad, la unión y el entusiasmo que se ha logrado para llevar a cabo esta causa común, tan propio de los pueblos”.

Y Karmen, que como su personaje tenía por lógica que ser de Etxalar, coincide también en “lo avanzada de sus ideas (de la novela) para su época”. Exactamente no sabe por qué fue la elegida (“tu serás Karmen”, le dijeron), aceptó y la verdad es que da la imagen desenfadada y alegre.

El público lo pasó francamente bien. Con todo y la falta de costumbre mayoritaria de presenciar una pastoral (tres horas), la representación agradó. Carmen conoció el pueblo de don José y le pudo decir: “Ni Etxalarren jaio nin-tzen...(Yo he nacido en Etxalar)” que se merece seguir y tener más oportunidades.