Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Silbidos

Estadísticas

Por Manuel Osorio - Miércoles, 8 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Galería Noticia

mark Twain aseguraba que hay tres clases de mentiras: la mentira, la maldita mentira y las estadísticas; sin llegar a ser tan concluyente viene a cuento recordar ese conocido chiste relativo a las dos personas que se comen dos pollos, aparentemente los dos han quedado saciados pero es fácil concluir que no sabemos cuánto ha comido cada uno, hasta es posible que alguno de los dos sea vegano.

Algo parecido sucede con las estadísticas aplicadas al fútbol, los datos fríos nos indican muy poco, saber que mi equipo ha recibido más tarjetas que los demás o que se le pitan más penaltis en contra que a favor no pasa de ser una anécdota si nos quedamos ahí, sin hacer un análisis de esos datos y sobre todo de las causas que los motivan.

Por supuesto que si lo que pretendemos es asegurar que los árbitros tratan peor a mi equipo que a los otros el argumento puede ser útil, pero habría que introducir otro dato también estadístico: más del noventa por ciento de los hinchas de cualquier categoría piensan que su equipo resulta maltratado por los árbitros y por contra los que consideran que salen favorecidos tienden descaradamente al cero por ciento.

Sería bueno por tanto intentar analizar las posibles causas de los datos estadísticos con el fin práctico de evitar repetir errores trabajando sobre los dos aspectos mencionados: el número de amonestaciones y los penaltis favorables y contrarios.

En el apartado de amonestaciones hay dos aspectos que causan la mayoría de ellas el modo de disputar el balón y las protestas al árbitro. Actuar sobre el primer aspecto no es fácil porque es deseable para los equipos disputar el balón con fuerza pero sí que hay aspectos mejorables en la manera de hacerlo. En lo referente a las protestas al árbitro es evidente que los jugadores reincidentes deben trabajar su autocontrol, por supuesto que es aceptable hablar con el árbitro e incluso manifestarle disconformidad pero lo que les obliga a enseñar la tarjeta son los modos desmedidos y sobre todo ese hábito de levantar los brazos que atenta claramente contra su autoridad. Corrigiendo malas costumbres disminuyen las tarjetas. Seguro.

Con respecto a los penaltis es claro que si un equipo entra mucho al área contraria con el balón controlado tiene más posibilidades de que le hagan penalti que si entra poco o lo hace con centros a “la olla”. Tampoco es ajena a esta circunstancia la mayor o menor calidad técnica de los jugadores, tanto atacantes como defensores.

Es claro que a todo lo comentado hay que añadir la existencia incuestionable de los errores arbitrales pero esa circunstancia, que también es mejorable, escapa del control de los equipos.

Comité Navarro de Árbitros de Fútbol

Herramientas de Contenido

Más sobre Otros Deportes

ir a Otros Deportes »

Últimas Noticias Multimedia