Danza

Tres mundos escénicos

Por Teobaldos - Sábado, 11 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

‘vacuum’, ‘palmira’ y ‘WHAT DOES STUFF DO?’

Programa: Vacuum, de Cie Philippe Saire. What Does Stuff Do?,de Robin Boon Dale. Palmira, de B. Lesca y Nasi Voutsas. Programación: Fundación Gayarre. Be Festival. Fecha: 9 de noviembre de 2017. Público: menos de media entrada (8 euros).

De nuevo la Fundación Gayarre, en su función de teatro público, vuelve a arriesgarse al ofrecer un espectáculo fronterizo de las artes teatrales, dancísticas y circenses. En esta ocasión nos acerca tres propuestas seleccionadas por el Be Festival, o lo que es lo mismo, un muestreo de lo que más ha impactado al público europeo en los nuevos lenguajes contemporáneos. En general, las tres obras presentan mundos escénicos novedosos, y, en algunos momentos, impactantes, que gustaron al público, aunque, a mi juicio, creo que les sobra metraje de estiramiento de la idea. La tijera de oro, de la que hablan los coreógrafos. Una idea, sobre todo si nos impacta, pierde fuerza si se insiste excesivamente en ella. Vacuum, de la compañía Philippe Saire, es un espectáculo de danza un tanto “quieta”, en la que el movimiento sirve a una serie de cuadros y poses de dos cuerpos desnudos de hombre que flotan y se exhiben en el marco de dos potentes fluorescentes, que impiden ver al público el intríngulis de su realización. Radica ahí uno de los atractivos de la propuesta: la ingravidez de los cuerpos, su traslado a una falsa pantalla o lienzo, sus juegos de claroscuros que distorsionan los miembros y, a veces, hacen parecer lo que no son… en definitiva, el misterio de lo real y lo ficticio. El otro atractivo de la danza de Philippe Saire y de Lazare Huet es el hermoso efecto visual que nos remite a los cuadros de Zurbarán -(esos brazos de San Jerónimo que salen del lienzo)-, a los bustos greco-romanos que vemos en los museos, o a las fotografías de Mapplethorpe, por poner tres ejemplos. La obra, de media hora, se repite en algunas poses;y, por otra parte, esa sorprendente técnica de la que hacen gala los bailarines, quizás no esté aprovechada del todo, pudiendo establecerse más pasos a dos, y más valentía en la exposición de los cuerpos. Pero, desde luego, a mí me resultó bellísima.

What Does Staff Do?, de Robin Boon Dale, es un espectáculo callejero, basado en el malabarismo con cosas corrientes: pelotas de ping pong, copas, agua, una pizarra, a las que se les aplica, además, una pseudo-filosofía que tiene gracia, es original, y cuya realización requiere habilidad, claro, y no está exenta de riesgos, al sublimar la precisión. Resultó entretenida y gustó.

La más críptica de las tres fue, sin duda, Palmira, de Bertrand Lesca y Nasi Voutsas. Tiene un comienzo cómico: con la famosa aria de Haendel,Lascia chiio pianga, los actores se deslizan sobre plataformas con ruedas imitando cómicamente poses de ballet. Pero ese comienzo es engañoso. Todo evoluciona hacia una tremenda violencia, tensión en el escenario, y manipulación de los espectadores. En realidad, todo indica que, el que parece más bueno, en realidad es el peor. Hay una excesiva verborrea -seguramente por la falta de fluidez entre los idiomas inglés y español- que quita fluidez;pero todo el mundo salió reflexionando sobre la propuesta. De eso se trataba.

Últimas Noticias Multimedia