Estella-Lizarra

Nueva etapa para los cines

En cuestión de semanas se abrirá una nueva etapa para el Centro Cultural Los Llanos de Estella tras 18 años bajo la tutela de la firma Golem. Hoy sábado concluye el plazo para presentar ofertas a la gestión, por separado, de los cines y del bar fotos R. Usúa y M. González

regino etxabe - Sábado, 11 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Vista general de la puerta principal del Centro Cultural Los Llanos, que se inauguró en el año 1999.

Vista general de la puerta principal del Centro Cultural Los Llanos, que se inauguró en el año 1999.

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Vista general de la puerta principal del Centro Cultural Los Llanos, que se inauguró en el año 1999.En abril de 2015 se instalaron los nuevos proyectores digitales.
“Hubo 23.500 espectadores en 2016 pero se puede crecer”

eL viernes 2 de julio del año 1999 se proyectaron las primeras películas en el Centro Cultural Los Llanos, un proyecto que venía a tapar una grave carencia que tenía entonces la ciudad del Ega y que, como no podía ser de otra manera, ilusionó a los vecinos de Estella y de gran parte de la Merindad. Títulos como La trampa, Todo sobre mi madre o Manolito gafotasfueron los primeros en exhibirse en los nuevos cines, que costaron al Ayuntamiento que presidía el socialista José Luis Castejón 1,8 millones de euros, al margen de otros cerca de 400.000 euros que invirtió la empresa adjudicataria desde aquel entonces, Golem.

Desde que en diciembre de 1990 cerraron los Cines Lux, solo la iniciativa de Cinéfilos Anónimos, -que arrancó en 1992-, había mantenido viva la llama de la exhibición de cine en la ciudad del Ega. Los inicios, aun con la expectación generada, superaron cualquier expectativa. En el año 2001, por ejemplo, se llegó a los 155.000 espectadores, cuando la propia empresa distribuidora había estimado que “con unos 80.000 anuales” la instalación ya podía ser rentable.

Sin embargo, con el paso de los años, los gustos y los cambios tecnológicos (televisión de pago, Internet, la piratería...), los cines fueron perdiendo cada vez más público (68.000 en 2005), hasta alcanzar en 2014 una situación crítica con apenas 14.000 espectadores en todo el año.

También para entonces se habían reducido los días de exhibición (solo lunes, viernes, sábados y domingos) y estaba claro que urgía cambiar de alguna forma el planteamiento para poder mantener el servicio. Con la digitalización de dos de las salas a finales de la anterior legislatura, -con UPN en el gobierno de la ciudad y la oposición demandándolo una y otra vez-, se dio un primer paso superando los 21.000 espectadores. “En el último año (2016) han sido cerca de 23.500, pero creemos que se puede crecer”, decía hace días el edil de Cultura, Regino Etxabe (EH Bildu).

Fruto de unas largas negociaciones entre el actual equipo de gobierno, y la empresa Golem, ambos acordaron en verano que esta dejaría ya la gestión y que se abriría un nuevo concurso, aunque por separado: por un lado, el servicio de proyección de películas y por otro, la gestión del bar-cafetería de la instalación.

El plazo para presentar las ofertas concluye hoy mismo, día 11 de noviembre, y la previsión del Ayuntamiento es que para principios de años se abra una nueva etapa, ya que Golem se comprometió a seguir proyectando películas hasta el 31 de diciembre para no dejar a la ciudad sin esta oferta de ocio.

Con la resolución anticipada del contrato, Golem aceptó (lleva varias semanas en ello) realizar algunas mejoras en la instalación con un coste de 78.578 euros. Incluye el retapizado de 220 de las 964 butacas, reparación de la iluminación de emergencia, reparación de la instalación eléctrica o sustitución de la climatización. Además, la empresa indemnizará al Ayuntamiento con 24.639 euros por la eliminación del canon que pagaba. Igualmente, el Consistorio está realizando otras mejoras en zonas como los baños y los camerinos. Todo para que la instalación quede en óptimas condiciones antes de que empiece a funcionar bajo la gestión de las nuevas empresas.

nuevos pliegos

Para un plazo de diez años, prorrogable hasta veinte

Para el servicio de proyección de cine, el nuevo condicionado redactado por los técnicos exige que, al menos, se mantengan las sesiones y los días de apertura actuales (de viernes a lunes y festivos, manteniendo el lunes como Día del Espectador). Eso sí, no habrá obligación de proyectar películas entre el 16 de junio y el 14 de septiembre, cuando la asistencia se reduce de forma muy notable. “Puede ser que alguna empresa lo proponga como una mejora en la oferta, pero en el condicionado no se obliga”, comentaba Etxabe.

Tampoco deberá pagar un canon anual fijo la adjudicataria, ya que el Consistorio entiende que la prioridad ahora mismo es mantener el servicio y no tanto recaudar. No obstante, si los resultados de la empresa son positivos, el Ayuntamiento podría recibir algunos ingresos (el 5% de la recaudación neta), al igual que también la adjudicataria del bar-cafetería (en ese caso el 15%).

La recaudación neta se calcula restando a la base imponible de la recaudación por venta de entradas la base imponible de los derechos de autor y la base imponible del coste de las películas, dice el pliego. Si anualmente la recaudación neta supera los 45.600 euros, el Ayuntamiento recibiría además un 40% de ese exceso.

Igualmente, el Consistorio se guarda la opción de un uso prioritario de la sala 1 (la más grande, con 550 butacas) para sus actividades, aunque, eso sí, deberá avisar con un plazo de un mes. El contrato es para diez años, aunque con prórrogas de dos años se puede llegar a un límite de veinte, hasta 2037.

La oferta técnica valora con distintas puntuaciones otros aspectos, como que se proyecten los estrenos lo antes posible;que se programen filmes de géneros variados (cine independiente y europeo también);adhesión a campañas como la Fiesta del Cine;que se proyecten películas en euskera;posibilidad de abonos o descuentos o cualquier acción para promocionar la asistencia al cine;la instalación de puntos de venta de entradas informatizado en el casco urbano de Estella tanto para ver películas como otros espectáculos culturales de la instalación, etc.

En resumen, lo que se busca con en este nuevo condicionado es garantizar una oferta estable, la promoción del cine como alternativa de ocio en Estella, evitar que los ciudadanos tengan que desplazarse a otras localidades para tener una oferta de calidad, incluir junto a la oferta comercial otra más especializada para cinéfilos y guiada por criterios de carácter cultural, e incidir también en la programación infantil “para acercar el mundo del cine a las nuevas generaciones”.

Otro aspecto novedoso es que antes del día 15 de cada mes, la empresa deberá presentar al Consistorio la programación y los horarios para el mes siguiente, todo con la intención de que el propio Ayuntamiento pueda divulgar la información con tiempo e incluirla en su guía cultural. Además, deberá contar con un sistema de venta de entradas por Internet, una web propia e instalar un punto de venta de entradas informatizado en el vestíbulo del edificio.

Según un estudio económico, -realizado por técnicos del Ayuntamiento y basado en los datos de 2016-, el servicio de proyección de cine sería rentable ya en 2018, con un beneficio anual en ese ejercicio de 7.542 euros. El beneficio aumentaría en 2024 hasta más de 11.000 euros, y a lo largo de dos décadas (hasta 2037) el acumulado sería de 187.573 euros de beneficio, con unos ingresos totales de 2,29 millones de euros y un pago al Consistorio de 110.228 euros.

En lo que respecta al servicio de bar-cafetería, los plazos serían los mismos (diez años prorrogables hasta viente), pero se establece un canon mínimo de 720 euros anuales (IVA excluido). Se valorará en la oferta técnica, por ejemplo, que se hagan inversiones en la instalación, que exista un plan de mantenimiento y conservación del local, que se haga una propuesta de dinamización cultural y de ocio también desde la cafetería o también los días y horarios de apertura. Según el informe de viabilidad realizado, se calcula que ya en 2018 el bar podría tener un beneficio de 7.231 euros.

Concejal de Cultura en Estella-Lizarra

detalles

l 600 pesetas la entrada. Cuando abrieron los cines las entradas normales costaban 600 pesetas (3,6 euros), casi la mitad que hoy día. Los festivos costaba 650 pesetas y el Día del espectador 450.

l Las primera películas. ‘La trampa’, ‘Todo sobre mi madre’ o ‘Manolito gafotas’ fueron las primeras películas en proyectarse en el Centro Cultural Los Llanos en 1999.

l Coste. Las obras costaron al Consistorio 1,8 millones de euros y Golem invirtió otros 420.000 euros en equipamiento y mobiliario.

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Butacas.Entre las tres salas llegan casi al millar. Se reparten así: 550 la sala 1, 216 la 2 y 198 la 3.