El muro irlandés

REPESCA | Los británicos resisten el asedio danés

Domingo, 12 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

El danés Delaney intenta golpear el balón ante O’Dowda.

El danés Delaney intenta golpear el balón ante O’Dowda. (Foto: Efe)

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El danés Delaney intenta golpear el balón ante O’Dowda.

Dinamarca 0

Rep. de Irlanda 0

DINAMARCA Schmeichel;Ankersen, Kjr, Bjelland, Stryger Larsen;Delaney, Kvist, Eriksen;Cornelius (Poulsen, m.64), Jrgensen, Sisto (Bendtner, m.72).

IRLANDA Randolph;Christie, Duffy, Clark, Ward;O’Dowdda, Arter (Whelan, m.86);Brady, Hendrick (Hourihane, m.90), McClean;Murphy (Long, m.74).

Árbitro Milorad Mazic (Serbia). No sacó ninguna tajeta.

Estadio Parken de Copenhague. 36.189 espectadores.

Copenhague- Irlanda logró empatar sin goles en su visita a Dinamarca, en el partido de ida de la eliminatoria de repesca entre ambas para el Mundial. Un resultado que permite a la selección británica abrigar esperanzas de clasificarse.

El partido no se desvió del guion previsto: Irlanda se echó atrás y se dedicó a aguardar en su campo, cerrando espacios, defendiendo el 0-0 como un tesoro, a la espera de lo que hiciera Dinamarca, que acaparó la posesión de la pelota.

Hareide repitió el ataque que goleó a Polonia en la clasificación, con Cornelius como falso extremo, para hacer valer su superioridad física, pero no funcionó el plan. Los irlandeses no se achicaron y, además desconectaron a Eriksen, cerebro danés y su máximo goleador en la liguilla.

A Dinamarca le sobró juego directo y le faltó paciencia para romper a un equipo no sobrado de talento, pero disciplinado y con pundonor. Aun así, tuvo tres ocasiones muy claras en la primera parte. La primera, nació de un gran cambio de juego de Kjr, que dejó solo a Stryger Larsen, que hizo lucirse a Randolph, rápido para responder luego al rechace de Cornelius.

De un error de bulto del capitán Clark nació otra buena oportunidad. Eriksen recogió el regalo y sacó un trallazo centrado que el portero sacó con apuros. El balón acabó a los pies de Sisto, que quiso ajustar tanto el disparo que lo mandó fuera.

Irlanda no hizo mucho más que defenderse y perder tiempo en faltas y córners.

El panorama no mejoró para Dinamarca en la segunda mitad. A las dificultades para romper la defensa rival se añadieron los errores por las prisas y la falta de ideas. Apenas Eriksen y Sisto buscaban crear juego, pero sin fortuna. El partido era cada vez peor e Irlanda se encontraba cómoda, aunque sin darse demasiadas alegrías en ataque. Dinamarca hizo un ejercicio de impotencia y solo dejó un sinfín de centros errados, pases a ningún lado y un cabezazo de Poulsen desviado por Randolph como única ocasión. Un balance paupérrimo que le pone contra las cuerdas. - Efe