Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Los 5 acusados mantienen que no violaron a la víctima en los Sanfermines de 2016

Anticiparon su versión en el primer día del juicio y solo el guardia civil admitió el hurto del móvil “sin violencia”
El tribunal rechaza incorporar más ‘whatsapps’

Enrique Conde Javier Bergasa/Patxi Cascante - Martes, 14 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

El furgón policial que trasladaba a los cinco acusados, ayer a su salida de la primera sesión del juicio, a las 14.50 horas.

El furgón policial que trasladaba a los cinco acusados, ayer a su salida de la primera sesión del juicio, a las 14.50 horas. (Javier Bergasa)

Galería Noticia

pamplona - El guión estaba escrito. Los cinco acusados de la violación en grupo de Sanfermines en la madrugada del 7 de julio de 2016 en el portal número 5 de la calle Paulino Caballero negaron ayer los hechos que se les imputan y por los que se les pide hasta 25 años y 9 meses de prisión. De manera escueta, sin más palabras que las de rechazar lo que se les pedía, los cinco procesados dijeron no reconocer la autoría del relato acusatorio que se les leyó. Su declaración extensa será la semana que viene. Para la ocasión se les narró el escrito de acusación del Gobierno de Navarra, que es el que pide la pena más grave. Oponiéndose al mismo, los procesados rechazan por tanto que cometieran cualquiera de los tres delitos que se les imputan: agresión sexual, robo con violencia e intimidación y contra la intimidad. Solo Antonio Manuel Guerrero Escudero, el guardia civil que se sienta en el banquillo con sus otros cuatro amigos de La Manada, admitió que había “hurtado el móvil” de la víctima, pero “sin violencia ni intimidación”.

En su propio escrito de defensa, el abogado del guardia civil, Jesús Pérez Pérez, ya relataba que se había cometido un delito de hurto por parte de su cliente y que este entregó el aparato que sustrajo a otro procesado, Ángel Boza. Este, sin embargo, no admitió ayer siquiera este hecho de haber recibido el aparato. El agente procesado, que está suspendido en sus funciones, también fue el autor de 6 de las 7 las grabaciones que obran en el sumario.

FISCALÍA PIDIÓ más ‘whatsapps’ relacionados El interés informativo de la jornada de ayer se centraba precisamente en conocer si los procesados variaban de algún modo la estrategia de defensa que habían mantenido hasta ahora. Sin variar dicho posicionamiento, la atención se centró en las cuestiones previas que expusieron las partes intervinientes, temas puramente procesales en las que se propone o rechaza la práctica de ciertas diligencias. En este caso, la Fiscalía solicitó dos cuestiones que fueron rechazadas ambas por el tribunal después de 45 minutos de deliberación. La decisión la expresó luego la Sala in voce. Por un lado, el Ministerio Público pretendía que los procesados, que declaran el octavo día del juicio, fueran interrogados al arranque del juicio. Así lo dictan la mayoría de tribunales. Pero la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra se opuso a tal medida y continuó con su habitual modo de proceder en las vistas orales. A pesar de que la Ley de Enjuiciamiento Criminal contempla en sus previsiones que el juicio se desarrollará con la declaración en primer lugar de los acusados, sin perjuicio de poder modificar ese orden, de oficio o a instancia de parte, el tribunal que juzga estos hechos decidió hace más de un año que para reforzar el derecho de defensa consideran más oportuno que los encausados declaren como primera prueba de defensa y al término de las pruebas de la acusación. La Fiscalía advirtió de que ese actuar genera indefensión a las acusaciones.

El Ministerio Público también pretendía que el tribunal aceptara entre la prueba documental que figura en el caso el contenido de los whatsapps que se extrajo de los móviles de los acusados. En concreto, la fiscal Elena Sarasate quería introducir en el procedimiento aquellos mensajes que intercambiaron los acusados en sus chats de amigos en los que desvelaban sus obscenas intenciones para venir a Sanfermines. Pero la Sala se siguió negando a que tales whatsapps formaran parte de lo enjuiciado y, por lo tanto, solo se les podrá cuestionar a los acusados por aquellos mensajes que enviaron el día de los hechos. Justificaron los jueces que no puede tratarse con estos whatsapps de juzgar una justicia de autor, sino que habría que valorar cada caso en particular.

defensa del guardia civil

insinúa contagio mediático

De testigos e, incluso, del tribunal. Las defensas pidieron que no se generalizara cuando a ellas se refieren las acusaciones porque cada una utiliza una línea argumental distinta y no se puede generalizar con “las defensas”. De hecho, entre dos de los letrados defensores hubo una cuestión que suscitó cierta controversia. Jesús Pérez, que representa al guardia civil, realizó un alegato en el que venía a denunciar que durante el proceso se había producido una vulneración de derechos fundamentales de su cliente por la sobreexposición mediática del caso e, incluso, vino a insinuar que ese hecho podía intoxicar de algún modo a los testigos que posteriormente declararan en sala, que se podía condicionar su testifical, y que también podía incluso estar el tribunal que les juzga contaminado por el mismo hecho. El presidente de la Sala le pidió aclarar lo dicho y el letrado rectificó de inmediato.

Herramientas de Contenido

Últimas Noticias Multimedia