Silbidos

O intentar

Por Manuel Osorio - Miércoles, 15 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

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en la modesta grada de uno de nuestros campos oigo el comentario de un aficionado ante la caída, más o menos fingida, de un jugador en el área contraria: “el árbitro tiene que amonestarlo porque es lo mismo engañar que intentarlo”.

Se me ocurre alguna reflexión al respecto: lo que se penaliza en este tipo de jugadas es intentar engañar porque si el engaño se consigue es evidente que el “engañador” habrá tenido éxito y habrá conseguido del árbitro una decisión involuntariamente injusta.

A pesar de ello es claro que el espectador ha oído campanas y sabe que esa idea de castigar la mala intención existe en la letra y el espíritu de las Reglas de Juego.

Si consultamos la regla 12 veremos que el castigo a la intención aparece mencionado tres veces al enumerar las infracciones que se sancionan con tiro libre directo:

“Dar una patada a un adversario o intentarlo.

Golpear a un adversario o intentarlo (cabezazos incluidos)

Poner una zancadilla a un adversario o intentarlo”.

En estas tres situaciones la sanción técnica es la misma si solamente se intenta o si se consuma la acción, tiro libre directo o penalti y la correspondiente sanción disciplinaria. Debe señalarse que no sucede lo mismo con las manos, tocar el balón con la mano en determinadas circunstancias es infracción pero intentarlo no es en absoluto sancionable.

También encontramos una referencia a la intención en la regla 11 a la hora de valorar el fuera de juego cuando castiga la intención de jugar el balón desde una posición ilegal de manera que su acción tenga impacto o distraiga al adversario.

Desde luego no es tarea fácil juzgar intenciones ajenas ni en el fútbol ni en ningún otro aspecto pero es lo que hay.

Comité Navarro de Árbitros de Fútbol