Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Las defensas piden anular las escuchas

Un guardia civil admite que avisó a Granados de la investigación

Las defensas piden, en el primer juicio de la Púnica, anular las escuchas que prueban el chivatazo policial

Miércoles, 15 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Granados, con el guardia civil José Manuel Rodríguez Talamino.

Granados, con el guardia civil José Manuel Rodríguez Talamino. (EFE)

Galería Noticia

  • Granados, con el guardia civil José Manuel Rodríguez Talamino.

pamplona- El guardia civil en excedencia José Luis Caro Vinagre negó en el juicio que participara en el chivatazo al exconsejero de Madrid Francisco Granados de que estaba siendo investigado en la operación Púnica y dijo que le vio “preocupado” cuando se enteró de que agentes de la UCO se iban acercando a su entorno. La Audiencia Nacional inició ayer el primer juicio del caso Púnica contra el exconsejero de Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid y exdirigente regional del PP Francisco Granados, al que la Fiscalía acusa de “amurallarse para conseguir la impunidad”.

A Granados, la fiscalía le pide 3 años de cárcel por beneficiarse del chivatazo en 2014 de la operación policial que se desarrollaba en su entorno, ya que le dio tiempo a esconder buena parte de sus bienes. La operación concluyó con él en prisión provisional durante dos años y medio. La Fiscalía pide la misma pena para el guardia civil José Manuel Rodríguez Talamino, presunto responsable de dar el soplo, y para su amigo José Luis Caro, asesor de la Comunidad de Madrid en la época de los hechos, todos ellos acusados de un delito de revelación de secretos.

Talamino negó haber dado en 2014 el “chivatazo” a Granados de que la Unidad Central Operativa (UCO), a la que entonces pertenecía, le estaba investigando pero sí admitió que al coincidir con él en las fiestas de Valdemoro, donde residen, le comentó que los agentes “ya habían llegado” hasta esta localidad madrileña.

Por su parte Caro comentó que Granados habló varias veces con él esos días en los que le vio “preocupado” por lo que le había dicho Talamino ya que “no le gustaba” y le había parecido “raro”. Pero negó que presionara a Talamino para que le diera más información y aseguró que éste le dijo que no tenía más datos y que no le consta que Granados avisara al considerado presunto “conseguidor” de la trama Púnica, el empresario David Marjaliza, para que ocultara pruebas.

Según la Fiscalía, el soplo permitió a Granados adoptar “medidas encaminadas a poner a buen recaudo su patrimonio de origen ilícito” y gracias a él pudo ocultar el dinero en efectivo no declarado en casas de amigos y familiares, entre ellos sus suegros, de los que se valió para ocultar un millón de euros en el altillo de una habitación. Mantiene que además alertó a Marjaliza, quien destruyó documentación incriminatoria, escondió dinero “con el que retribuía a alcaldes” y ocultó documentos que probaban la existencia de fondos en el extranjero.

El abogado de Granados, Javier Vasallo, se quejó de que Marjaliza no esté sentado en el banquillo de los acusados junto al que fue su socio y ha pedido la nulidad del proceso por “falta absoluta de motivación” de algunas de las pruebas como las intervenciones telefónicas. A juicio del letrado “David Marjaliza es la única persona que pudo obtener algún lucro” del supuesto “chivatazo”.

La fiscal se opuso a la petición de la defensa de Granados y destacó que éste se rodeó de un grupo de funcionarios y fuerzas de seguridad que le “amurallaron para conseguir su impunidad” tras asegurar que los soplos al exconsejero madrileño acerca de la investigación fueron “una constante”. Hoy llegará el turno de sus explicaciones, aunque su defensa ya ha dejado claro que no hablará de nada que no tenga que ver con el chivatazo en vista de otros juicios a la Púnica a los que tendrá que hacer frente en los próximos años, esta vez sí, junto a Marjaliza. - D.N.

Herramientas de Contenido