la carta del día

Tolerancia cero, ¡no es admisible!

Por Toni Monzó - Jueves, 16 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Hace pocos días una noticia nos dejó, cuando menos, indignados: 19 conductores profesionales detenidos bajo los efectos de las drogas en 24 horas en la comunidad murciana. En esa región, en lo que va de año, se han detectado 45 casos.

En Navarra, desde 2016, se han detectado 11 casos de conductores profesionales drogados. Sin duda, es un serio problema que ocasiona inquietud y que puede provocar daños incalculables.

Tradisna colabora en el plan de inspección de transportes por carretera del Gobierno Foral desde hace 13 años, aportando nuestra colaboración, siendo indispensable en su elaboración la participación de las asociaciones profesionales por el conocimiento que tenemos sobre el fraude y las prácticas competitivas desleales. Instamos al apoyo en la detección de esos casos por parte de los conductores profesionales y a su denuncia.

Los resultados de esta reciente campaña de control de consumo de alcohol y drogas en conductores profesionales llevada a cabo por la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil en las carreteras murcianas, y un accidente en el que fallecieron cinco personas y en el que se vio implicado un camión cuyo conductor dio positivo por consumo de drogas, nos hacen pensar que esto no puede seguir así, y que además de medidas concretas necesitaríamos acudir a la raíz del problema para extirparlo.

Las condiciones laborales, el intenso tráfico, la deslocalización de empresas, el dumping social, la carga y descarga, el cumplimiento de exigentes horarios, el estrés laboral, la competencia desleal, las malas prácticas en la contratación, los tiempos de espera, la cada vez más exigente profesión, etcétera, hacen que la vida del transportista sea complicada.

De todas formas, esta problemática no se soluciona ingiriendo drogas. Desde el sector no podemos quedarnos quietos. La imagen del sector está dañada. El propio sector tiene que tomar cartas en el asunto. Se hace necesaria una reforma legislativa basada en:

a) Prevención y concienciación dirigida específicamente a los conductores profesionales y a los que deseen serlo, incidiendo en esta materia en los exámenes de obtención del permiso de conducir y en la renovación de los certificados de aptitud profesional.

b) Modificar la normativa laboral, eliminando el carácter de la habitualidad en el consumo de alcohol y drogas durante la realización de su trabajo en el caso de los conductores profesionales para que sea causa de despido disciplinario.

c) Modificar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales haciendo obligatorios los reconocimientos médicos anuales para los conductores profesionales, incluyendo la detección del consumo de alcohol y drogas como causa inhabilitante para el ejercicio de la profesión.

d) Modificar la Ley de Tráfico y Seguridad Vial, endureciendo las sanciones administrativas con la pérdida de todos los puntos del permiso de conducir y determinar los parámetros, en el caso de consumo de drogas, para que no necesite probarse la influencia de su consumo en la conducción o, en su caso, establecer que la simple detección del consumo sea bastante para que la conducta sea sancionable desde el punto de vista administrativo y penal.

e) Demandar la instalación obligatoria en las fábricas de los vehículos de dispositivos homologados que impidan la puesta en marcha del vehículo cuando se detecte el consumo de alcohol y, si fuera posible, el de drogas.

Hay que erradicar este consumo.

El autor es coordinador de Tradisna