Café bebido

Quita-miedos

Por Reyes Ilintxeta - Jueves, 16 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Que no abuelo, que no pasa nada. Que lo del nuevo decreto del euskera no es tan grave. ¿Que si le van a hablar ahora en vasco cuando vaya a preguntar algo a la Diputación? No, hombre no. Simplemente que van a poner más gente que sepa euskera atendiendo en las ventanillas y al público directamente porque ahora hay muy pocos. De 16.000 funcionarios que hay sólo se les exige euskera a 160. ¿Que dice la rubia esa que está siempre enfadada que no va a poder entrar nadie a trabajar en la Diputación? Noooo. Simplemente se le va a valorar ahora un poquico al que sepa euskera al optar a una plaza en Sanidad o en Educación. Por saber inglés, alemán o francés hasta ahora te daban 2 puntos y por saber euskera en Tudela nada y en Pamplona 1,73. Ahora por el euskera te van a dar 2,73, que no llega a ser ni el 6% de todo lo que se puntúa. ¡Mira qué arroz! ¿Qué para qué hace falta el euskera en Tudela? ¿Y el alemán? Que cambian los tiempos abuelo. El saber no ocupa lugar y hay que abrir los ojos a la realidad, que el euskera no es swahili. Hay 82.000 personas que hablan euskera en Navarra y 64.000 más que lo entienden. Uno de cuatro jóvenes, ni más ni menos. ¿En la Barranca? No, en toda Navarra. Abuelo, ¿sabe dónde está Finlandia? Allí el 92% de la población tiene como lengua materna el finés, y un 5,5% el sueco y, aún así, en las escuelas finlandesas todos tienen que aprender un mínimo de sueco. De hecho todos los graduados universitarios que hablan finlandés en casa deben demostrar cierto dominio de sueco, lo que denominan sueco de funcionario, y no pasa nada. ¿Que será porque allá no está la rubia gritona? Pues seguramente.