Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

peltoa | FINAL DEL Cuatro y Medio

El material del que está hecha la ambición

FINAL DEL | Cuatro y Medio Mikel Urrutikoetxea y
Jokin Altuna eligen pelotas en Bilbao sin sobresaltos

Igor G. Vico - Viernes, 17 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Mikel Urrutikoetxea y Jokin Altuna, con el cestaño en la elección de material, ayer en el frontón Bizkaia de Bilbao.

Mikel Urrutikoetxea y Jokin Altuna, con el cestaño en la elección de material, ayer en el frontón Bizkaia de Bilbao.

Galería Noticia

  • Mikel Urrutikoetxea y Jokin Altuna, con el cestaño en la elección de material, ayer en el frontón Bizkaia de Bilbao.

“No me considero favorito a la txapela, lo que he hecho hasta ahora no sirve de nada” “Me ha costado encontrar las pelotas que quería, pero me he quedado a gusto”

bilbao- “Mikel siempre da el ochenta por cien en los partidos”, desvela Jokin Altuna. Ese es el rango que observa el delantero de Amezketa sobre su contrincante en la final del Cuatro y Medio del domingo. Una finta a cualquier tipo de consideración sobre la humanidad del pelotari de Zaratamo. Pocas veces falla. Pocas veces se viene abajo. Construido para la fiabilidad y la eficacia. ¿Favorito? Mikel Urrutikoetxea se encoge de hombros, los arruga. “No estoy nervioso”, dice con el gesto contenido. Tuerce un poco el morro y le sale una sonrisa a medio diente. Tecnología alemana. Alma de currante.

Aletea la regularidad del campeón de Zaratamo sobre el frontón Bizkaia de Bilbao, que bulle como un volcán. Los corredores cantarán posturas de 100 a 60 a su favor, fundamentadas en un precedente, el de la primera jornada de la liguilla de semifinales en Lekunberri, donde Mikel expuso razones más que suficientes y Jokin no estuvo a la altura. Lo reconoce. “Lo hice todo mal”, desgrana. Destaca del pelotari de Amezketa su autocrítica. Feroz. Lobuna. De ahí sale un manista inmenso en duende y visión, pero más aún por la certeza de su propuesta, que se repite en resultados. Un mantra con éxito. Cuando no lo tiene, se le avecina un regreso a casa difícil, cabeza baja y pensamientos cruzados. En definitiva, mirarse en el espejo. Viaje al diván. Una forma de estudiarse a sí mismo. Ahí se acoda Altuna III quien trasladó toda esa carga negativa del duelo del frontón navarro hacia una nueva categoría. El crecimiento. Una vuelta de tuerca. Ante el miedo al folio en blanco, el artista se trazó un perfil diferente: velocidad y trabajo. Lo revoltoso quedó para cuando la inspiración le calara hasta los huesos. En un pelotari como el guipuzcoano, eso llega con el traqueteo. De menos a más.

Pero, tal y como recita Altuna III, la realidad de Urrutikoetxea es otra. Regularidad por bandera. Un estilo. Siempre el mismo. La entereza de la edad. “Su mejor momento”, reseña el guipuzcoano. Lo sea o no, la fortaleza de Mikel viene dada por un trabajo espartano en ocho años en las filas de Asegarce. “No me veo favorito para calarme la txapela el domingo. A esa hora y ese día tenemos que dar el cien por cien en el Bizkaia de Bilbao. Lo que hemos conseguido en el campeonato hasta ahora no sirve de nada”, analiza el pelotari zaratamoztarra, quien agrega que “estoy contento por cómo han ido las cosas hasta el momento”. La cuestión es que los resultados avalan su categoría. También las cinco txapelas que posee -una de cada campeonato de Primera, otra del Cuatro y Medio de Segunda y la última, la de la jaula de San Fermín-.

De cualquier modo, revoloteando la vitola de favorito por la cancha vizcaína, se cumplieron los pronósticos sobre el material. Ninguno de los dos manistas tuvo queja alguna respecto a los cueros que se separaron el pasado 30 de octubre por los intendentes de Aspe -Jon Apezetxea- y Asegarce -Rubén Beloki- y que fueron, en última instancia, recortados por el seleccionador Martín Alustiza. Apenas hubo salsa. Ambos encontraron lo que andaban buscando. Según los protagonistas, Urrutikoetxea se decantó por material de “bastante más salida” que el de su contrincante;mientras que a Altuna III le costó irse a por dos de las pelotas que se pusieron en juego en la liturgia destacada ayer en Bilbao, dirimida en tiempo récord: 17 minutos.

Al artista de Amezketa le tuvieron que pasar por las manos el grueso de los esféricos que quedaban en el cestaño, ya que el vizcaíno seleccionó el primero, para poder encontrarse cómodo con lo que había en juego. “Las primeras cinco pelotas que me he encontrado no me han gustado nada, pero las tres siguientes, sí. No hay pegas ni excusas. He acabado contento”, afirma el guipuzcoano, quien destaca la mayor viveza de las de su contrincante. “En otras elecciones me he quedado más a gusto”, determina. Altuna estuvo acompañado por el intendente de Aspe, Apezetxea.

El mismo Urrutikoetxea ratifica el sentimiento del delantero de Aspe. “Mis pelotas son más vivas”, desgrana. Todo dentro de un orden. El todoterreno vizcaíno tiró por el guion establecido de antemano. El objetivo inicial es evitar el enredo y el aura de artista de su contrincante en los cuadros alegres. Evitar el cuerpo a cuerpo con el sustento de la hoja de ruta trazada en la semifinal del Adarraga de Logroño, en la que barrió a Oinatz Bengoetxea con una autoridad evidente. Ese es el esquema inicial firmado para Miribilla. Los cueros le invitan a ello. Así, la destreza del vizcaíno, que seleccionó junto a Pablo Berasaluze, su botillero y “padre deportivo”, según señala Iker López, entrenador físico de Mikel, se contabilizará por los kilómetros con los que acabe su contrincante. La velocidad del golpe debería ser un leitmotiv. La regularidad, ese “ochenta por ciento”, el ariete. “He seleccionado una pelotas similares a las que vengo eligiendo todo el campeonato”, sostiene el vizcaíno.

En definitiva, en un escenario de armas distintas y recurrentes, cada uno de los duelistas dio con lo que buscaba: un asidero para reafirmar su estilo. La cuestión, de nuevo, será el día y el lugar. El momento marcará un partido que, si bien la cátedra observa decantado antes de empezar, apunta a que será apretado. Los protagonistas, por lo menos, han creado una expectación inmensa. De hecho, Altuna relata que “que se llene el frontón es una buena noticia porque es señal de que la gente está interesada en ver esta final y en que juguemos bien”.

el festival número 123El frontón Bizkaia de Bilbao vivirá este domingo su festival número 123 desde que se inaugurara el pasado 19 de marzo de 2011. En los últimos seis años y medio, el recinto ha vivido una afluencia constante de finales y eventos de alta alcurnia en la pelota a mano profesional, instaurándose una feria veraniega en mitad de Aste Nagusia. Asimismo, durante el tiempo que el frontón lleva abierto ha acogido un total de 17 finales de Primera. En las últimas la venta de entradas había sido más pausada, pero la que medirá a Urrutikoetxea y Altuna III el domingo, que vivió una ligera bajada de precios, fue una bomba. Las 3.000 localidades se vendieron en cinco días.

Herramientas de Contenido