Escaparate para generar proyectos

948 | Merkatua puso ayer a artistas plásticos y visuales navarros en contacto directo con programadores, comisarios, galeristas y coleccionistas. La cita fue en Ciudadela.

Un reportaje de Paula Etxeberria | Fotografía Iñaki Porto - Viernes, 17 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Obras de Jabier Villarreal (dcha) junto a otras de Alfonso Ascunce (expositor de la izda), ayer en Ciudadela.

Obras de Jabier Villarreal (dcha) junto a otras de Alfonso Ascunce (expositor de la izda), ayer en Ciudadela. (IÑAKI PORTO)

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Obras de Jabier Villarreal (dcha) junto a otras de Alfonso Ascunce (expositor de la izda), ayer en Ciudadela.La pintora y escultora navarra Marijose Recalde, mostrando su trabajo en la cita de visionado de portfolios.Peio Izcue (i), Alicia Otaegui y Martín Etxauri ‘Txo!?’ presentaron proyectos a mediodía en la Sala de Armas.

Para un artista no es fácil, y menos en estos tiempos, el acceso al mercado. Por eso los creadores navarros del sector de las artes plásticas y visuales que participaron a lo largo de la mañana de ayer, en el marco de Merkatua, en los visionados de portfolios y las presentaciones de proyectos que acogió Ciudadela, se mostraban agradecidos por la oportunidad que les ha puesto en contacto directo con programadores, comisarios, coleccionistas y galeristas de diversos puntos del Estado: la CAV, Aragón, Aquitania, Madrid, Barcelona y, claro está, la propia Navarra.

Alfonso Ascunce, Amaia Molinet, Dick Rekalde, Fermín Díez de Ulzurrun, Iranzu Antona, Jabier Villarreal, el equipo artístico formado por Javier Arbizu y Karlos Martínez B., Javier Balda, Javier Muro, Maite Vélaz, Marijose Recalde y Mireya Martín Larumbe fueron los doce creadores navarros seleccionados para participar en la cita de visionado de portfolios en la planta baja de la Sala de Armas. Cada uno de ellos contó allí con un atractivo espacio de exhibición de obra y de presentación de proyectos en catálogos o dossieres. “Es una iniciativa productiva. Te da a conocer”, valoraba Iranzu Antona. “Puedes hablar con comisarios, programadores, directamente, en un trato más personal, y eso es muy positivo porque no suele ser fácil para el artista”, añadía. Amaia Molinet agradecía “el poder mostrar un poco de tu obra. El formato de visionado de portfolios que conozco se reduce más a tener una mesa con tus catálogos, publicaciones, tarjetas y ya, y aquí puedes exhibir obra físicamente en condiciones buenas. Estoy contenta por poder conocer gente, espacios, colecciones y galerías nuevas. Se nos facilita un contacto que si no se propicia en este tipo de situaciones, es difícil de lograr”, reconocía.

Dick Rekalde se mostraba algo más “escéptico”: “Lo seré por viejo...”, decía. “Pero aunque empiezas con esa historia escéptica, luego dices: cualquier cosa que nos suceda está bien. Así que me parece positivo. Porque de la nada no sale nada. Está pasando gente, muchos ya te conocen, otros no, pero estoy muy a gusto”, valora Rekalde, quien lamenta que en Pamplona el artista plástico vive “completamente aislado”. “Aquí no hay redes, cero. No hay galerías de arte contemporáneo, y cuando hacemos exposiciones, ahí se acaba todo. No hay redes para sacar tu obra fuera, a otros lugares. De ahí el escepticismo. Pero bueno, siempre puede suceder algo. Además, vivimos de las exposiciones y si no hacemos exposiciones, pues no existimos, así que como iniciativa está bien. Lo necesitamos”, decía el artista pamplonés.

La escultora y pintora navarra Marijose Recalde acogió la cita como “un regalo”. “Es una oportunidad, porque normalmente tienes que estar moviéndote y buscando tú los lugares donde sacar tu obra adelante, y este es un sitio donde te vienen a ver. Es una iniciativa muy bonita, una revolución para la ciudad, en el sentido de que se cuenta con los artistas y se da valor a todas las disciplinas”, comentaba. Y, sobre todo, valoraba el visionado de portfolios como “una posibilidad de exhibir tu trabajo personalmente a gente interesada. Porque sabes hacer arte, pero no tienes por qué saber de qué manera se mueve la difusión, la programación, el coleccionismo..., es otra industria diferente, pero hacemos nosotros también ese trabajo, y muchas veces, claro, lo haces a medias o no lo haces bien... Por eso esto es un regalo. Una demanda desde siempre, que se apoye al artista navarro para que pueda distribuir sus proyectos fuera de aquí. Hasta ahora no se ha hecho, así que se agradece”, concluía Recalde.

francia

La oportunidad de crear redes

Jabier Villarreal vivía con curiosidad su primera experiencia en “un evento así”. “Está bien que se intente y que se tome nota o que se mejore para próximas ediciones”, comentaba, sin saber valorar si el esfuerzo de haber venido desde Roma, donde trabaja actualmente en un proyecto artístico gracias a una beca del Gobierno de Navarra, merecerá la pena. “Sí me ha surgido un contacto con una pareja interesada en hacer un proyecto en La Fábrica (Madrid) y a la que le cuadraba mi trabajo allá. Veremos si surge algo”, decía, valorando que, de cara a otras ediciones de 948 Merkatua, en lo que se refiere a artes plásticas y visuales “yo enfocaría esto hacia Aquitania, hacia Francia, y hacia Italia, no hacia España que es lo que ya conocemos. El de Madrid, Bilbao o Zaragoza que quiera ver proyectos aquí, se viene y los ve. Merece la pena hacer el esfuerzo hacia arriba, hacia el norte, hacia afuera. Y no hacia lo que ya conocemos. A cualquiera de nosotros, si ya no nos han visto, es que no nos quieren ver”, reflexionaba Villarreal, consciente de que “hoy en día en España en artes plásticas no existe el mercado. Si existe, es a un nivel estratosférico. Y en otros niveles lo único que existe es la compra institucional, y eso no es un mercado;que un museo una vez o dos en tu vida te compre un cuadro, eso es lo normal que tiene que hacer un museo”, decía.

A su lado, la artista de Tafalla Maite Vélaz, “agradecida” por la oportunidad brindada por Merkatua, valoraba muy positivamente el hecho de que este mercado de las artes “haya puesto la atención donde no se había puesto hasta ahora: en los creadores, de todas las disciplinas. Y en que la creación puede tener un mercado. Como es algo que se obvia, está bien subrayarlo”, comentaba.

Entre los invitados a conocer los proyectos de los artistas navarros seleccionados, Maite Martínez de Arenaza, responsable de La Taller (Bilbao), un proyecto cultural centrado en la gráfica expandida, se mostraba “sorprendida gratamente” por “una iniciativa muy ambiciosa y muy bien montada”. “Me ha interesado lo que he visto, aunque conocía a casi todos los artistas, porque al final entre Bilbao y Navarra, con la UPV como puente, hay una relación muy fluida. Pero está muy bien que se genere un punto de encuentro para poder conocer nuevas propuestas, y verlas bien puestas, no solo en un dossier, sino bien montadas;y sobre todo, estar con los artistas y que te expliquen sus trabajos de viva voz”, valoraba.

Desde Francia, Aude Noguès, de la sala de exposiciones de Baiona Le Second Jeudi, se desplazó a Ciudadela “con el interés de descubrir artistas navarros. No conozco muy bien lo que se está haciendo en Pamplona y está muy bien hablar con los creadores de manera directa”, decía. Por su parte, Aintzane Lasarte, de la residencia de artistas Nekatoenea que funciona en Hendaia, visitó 948 Merkatua “en busca de artistas, sí, pero también de estructuras con las que podamos generar colaboraciones, imaginar residencias cruzadas... Estamos súper cerca y la verdad es que nos acercamos muy poco los unos a los otros, y es muy importante que podamos trabajar juntos”, comentaba. Y aseguraba que “con los contactos que nos llevamos de este mercado, a partir de ahora reforzaremos la relación con Navarra. Espero que surjan redes, proyectos;aunque en el arte siempre tenemos el problema de la financiación, las ganas están, y la ideas, por lo que he visto estos días, sobran”.