Recordando a María Ignacia Fonseca Iriarte

Jacinto Martínez Alegría - Viernes, 17 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Ayer, 16 de noviembre, hizo tres años que nos abandonó mi mujer. Dedicada en cuerpo y alma a todos nosotros. También nosotros nos portamos como Dios manda. Quiero creer que tu alma seguirá volando cerca de nosotros. Tu hija Iña te recordará desde California. Tu hijo José Ángel, forofo de su madre, que en nuestros tropiezos siempre tenía la razón su madre. Me ganaban por goleada. Luis Alberto, su silencio, siempre respetuoso con sus padres. El delicado Óscar, y especialmente sensible, nos hacía felices con su fútbol que era una auténtica obra de arte. Los Arcos consideraba en aquellos tiempos la mejor izquierda que él conocía. Y nuestra pequeña Sara, maestra por oposición, domina el euskera con total brillantez. Está convencida de que Adán y Eva fueron expulsados del paraíso por hablar en euskera. Tuvo la suerte del gran amor de su vida, Javier Luquin Laborda. Sus hijos, Urko, peligrosamente guapo, y el pequeño Iosu, que convierte en arte un violín en sus manos. Me quedan todavía 3 nietos: Ashley, como mi sexto hijo;Eamonn, y el encantador Mikel, con su madre Iña en California, y finalmente la única nieta hija de Maite y de Luis Alberto, por la que tengo un verdadero cariño. Saludo, como no puede ser de otro modo, a sus hermanas María Dolores, María Antonia, María Jesús y María Concepción, así se llaman las cinco fonsecas en el Mochuelo de mis amores. Confío que tu alma recibirá con alegría el recuerdo de tus seres queridos. Tu casa está llena de tus fotos convencido de que no nos has abandonado.