A la contra

Los demócratas

Por Jorge Nagore - Sábado, 18 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

El Ministro de Exteriores, un tal Dastis, comentó ayer en rueda de prensa que la prisión a la que se va a enviar a Puigdemont “cuando venga a España reúne todas las comodidades que, no ya solo los presos, sino que muchas personas quisieran disfrutar”. Dastis ofreció la rueda de prensa junto a su homólogo saudí, Adel al Jubeir, al que se atendió con amabilidad ayer en Madrid, como se hace entre caballeros y eso. Arabia Saudí ejecutó oficialmente a 2.208 personas entre 1985 y 2015 -la mayoría decapitadas, en público- y las cifras desde entonces hablan de no menos de 100 anuales, amén de que en su legislación incluye toda clase de salvajadas, sin juicios, ni derechos ni nada de esto, empezando por una sumisión extrema de la mujer. Comprendo entonces que Dastis, acompañado por semejante angelito, se viniese arriba y soltara que muchos quisieran disfrutar de la cárcel de Estremera, que es donde quieren meter a Puigdemont si alguna vez lo extraditan de Bélgica, que ha preguntado que qué tal son las cárceles españolas. Pues de puta madre, belgas, son, aquí hay cárceles que para sí quisieran los colegas a los que corta el cuello aquí el pieza de mi derecha, supongo que le vino a la cabeza al alegre gaditano, pero se frenó un poco y solamente soltó que muchos quisieran encontrarse en la vida con lo que se encontraría ahí dentro Puigdemont, como si encontrarse con una tele y una cama limpia y comida caliente tres veces al día y techo fuese algo que para sí quisieran a cambio de su libertad las millones de personas que pasan miseria en el segundo país de la UE-28 con más paro: España. El señorito diplomático quiere faltar al respeto a Puigdemont y lo falta en realidad a quienes pasan penurias, aunque viendo a quién reciben y dan la mano los pijolabas estos no hubiese sido raro que dijera “pero en realidad lo que nos gustaría es cortarle los huevos y colgarlos del Tibidabo”.