Un país sin derecho al divorcio

Ger Gertzen - Lunes, 20 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

¿Admitiría la Unión Europea en su seno a un país cualquiera que no reconociera el derecho de sus ciudadanos a divorciarse en ningún caso?

Recordemos que en lo que va de año 2017 y en el Estado español, por ejemplo, son ya una cincuentena de mujeres que han sido asesinadas por sus exmaridos o exnovios.

¿Se puede considerar democrático, incluso, un Estado que no permita a sus miembros la libertad de juntarse o no a otra persona?

¿Tampoco en el caso de que esa persona anule, ningunee, someta, controle, golpee, viole... a la otra persona?

¿Ni siquiera en el caso de que haya sido unida contra su voluntad?

Si nuestras respuestas a las preguntas cursadas es a favor de la libertad de las personas a formar o a seguir formando parte de un conjunto...

¿No tendrían los grupos de personas el mismo derecho que sus individuos a (no) formar parte de un grupo más grande?

Hay bastantes evidencias de que España anula, ningunea, somete, controla, golpea... y yo afirmaría que hasta viola sistemáticamente a Catalunya, a una gran parte de su población, al menos.

Si un país sin derecho al divorcio no puede ser considerado democrático, también se ha de establecer ya unos razonables cauces para que los grupos humanos no sean sometidos a relaciones que no desean. El mundo civilizado ha de civilizarse también en eso.

La democracia sin libertad no es democracia.