Por el camino de piedras de los ‘jentilak’ en Oderitz

Ondare Kultur Taldea presentó ayer el recorrido por cuatro dólmenes recuperado con una fiesta para toda la familia.

Un reportaje de Nerea Mazkiaran - Lunes, 20 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Los ‘jentilak’ y otros personajes mitológicos levantaron ayer un dolmen en Azolape para disfrute de toda la familia.

Los ‘jentilak’ y otros personajes mitológicos levantaron ayer un dolmen en Azolape para disfrute de toda la familia. (N.M)

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Los ‘jentilak’ y otros personajes mitológicos levantaron ayer un dolmen en Azolape para disfrute de toda la familia.

Después de mucho trabajo y 24 auzolanes, Ondare Kultur Taldea presentó ayer Jentilharribide, un recorrido circular de 3,4 kilómetros y apenas pendiente con salida y llegada en Oderitz que pasaba por cuatro dólmenes: Pagamendi, Azolape, Milaldapa y Pikabotz. Con una mañana espléndida, cerca de 300 personas de todas las edades se animaron a descubrir estas tumbas prehistóricas que fueron localizadas en los años 50.

Y es que se trata de un paseo especialmente pensado para las familias y colegios, según explicó Javier Irigoien, miembro de esta asociación cultural surgida hace dos años en Larraun con el fin de trabajar en la recuperación y difusión del patrimonio material e inmaterial del valle. Así, la presentación del circuito fue en familia y rodeada de magia, con la aparición de personajes mitológicos entre los que no faltaron losjentilak, de quienes toma su nombre el recorrido. Según cuentan las leyendas, eran unos seres de fuerza sobrehumana que habitaban en las montañas. Eran tan fuertes que para jugar lanzaban grandes piedras, atribuyéndoles la colocación de menhires, cromlechs y dólmenes.

Aunque algunos dicen que desaparecieron con la llegada de Kixmi (Cristo) otros dicen que todavía viven escondidos por los montes y que podrían estar en Azolape, el segundo de los tesoros megalíticos del recorrido. Como no están acostumbrados al trato con los humanos, a los de Ondare Kultur Taldea se les ocurrió acercarse hasta su guarida con los sonidos una flauta y la canción Aldapekoen señal de buena voluntad. Parece que les gustó, porque salieron de buen talante y con ganas de trabajar. Así, mostraron sus increíbles dotes y levantaron tres piedras para construir un dolmen.

Además, los txikis pudieron disfrutar de un juego, la búsqueda de un tesoro para el cual fueron recogiendo pistas durante el camino, donde les pareció una sorgiña buena que les indicó hacia donde ir y les regaló unos dibujos para que los pintaran. En el tercer dolmen, Milaldapa, ya había un premio, cajas de pastas de las que dieron buena cuenta. El tesoro estaba en el cuarto, en Pikabotz, patatas fritas, un aperitivo del auzate que hubo después para reponer fuerzas en el trinkete de Oderitz, una vez finalizado el recorrido.

AUZOLAN Ondare Kultur Taldea no ha parado en estos dos años de andadura. Estos últimos meses ha trabajado en las labores de limpieza y acondicionamiento del entorno que rodea estos tesoros megalíticos, escondidos entre maleza y entre caminos intransitables que se han debido abrir. Asimismo, se han colocado indicadores. “Hemos hablado con el Consorcio Turístico Plazaola que coloque Jentilharribide en el mapa como lugar de interés”, indicó Irigoien.

Por otro lado, han trabajado en la recuperación de perratokis, lugar donde se herraba a los animales y de korrikalekus, circuitos donde se entrenaban los korrikalaris de los años 50. También han recopilado material vídeo gráfico relacionado con la actividad ganadera local de hace más de 20 años. Además, han realizado numerosas grabaciones a personas mayores del valle que a través de sus testimonios dibujan cuál era la realidad social, económica y cultural del valle en el siglo XX.

En los próximos realizaran trabajos para la difusión de la música y danza locales. “Somos una asociación abierta en la que estamos en torno a unas 30 personas de todo el valle” apuntó Irigoien, quién incidió en que el trabajo que realizan es para poner en valor el patrimonio del valle y que las entidades locales lo tengan en cuenta para su mantenimiento.