Eneko Orrio |Portero del pamplona

“Vi que el gol entró y no lo celebré, no tengo ni idea de cómo hacerlo”

Eneko Orrio, portero del Pamplona, marcó desde su campo uno de los dos goles de su equipo en el empate de la pasada jornada frente al Subiza

Iñaki Sevillano Oskar Montero - Martes, 21 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Eneko Orrio, con el Pamplona.

Eneko Orrio, con el Pamplona. (OSKAR MONTERO)

Galería Noticia

Eneko Orrio, con el Pamplona.

PAMPLONA- Es conocido entre los equipos de Tercera que los vientos del campo del Subiza suscitan sorpresas. Alteraciones de la lógica como la que disfrutó Eneko Orrio, portero del Pamplona que la pasada jornada marcó desde su campo uno de los goles del empate de su equipo. Sorprendido por su logro, no lo celebró. Orrio dice que no es su trabajo, su apodo de para-penaltis ya es suficiente halago.

¿El gol fue intencionado?

(Risas) No. Hacía mucho aire en ese campo y tras una cesión me dio la sensación de que el balón se iba frenando. Salí, le pegué con todo y tuve suerte. Difícilmente encontrarás un portero que busque eso.

¿Fue el fuerte viento su mejor asistente?

-Sí, sin duda. Se nota mucho el viento en ese campo, es imposible jugar al fútbol. Me da la sensación de que el aire influye mucho tanto para un equipo como para el otro. De hecho, el segundo gol nuestro es un centro que se envenena y lo cuela el aire.

¿Conoce a algún otro portero que haya logrado algo parecido?

-Hace una o dos temporadas, Coca del Txantrea, jugando en el Subiza, lo consiguió. Su compañero también metió en Tajonar con el Subiza. Si algún campo es idóneo para eso es el del Subiza.

Nada más golpear y viendo que su despeje iba bien encaminado, ¿qué pensó?

-Le pegué y se empezó a escuchar el run run que cantaba el gol. Vi que entró y no lo celebré, yo no tengo ni idea de celebrar un gol, levanté los brazos, vinieron mis compañeros y ya está.

¿Quedó la celebración un poco coartada dada la propia sorpresa por haber marcado?

-Sí, yo me quedé quieto. Aparte también sabes que fue en el minuto dos en un campo difícil donde puedes meter un gol, pero luego igual te meten cuatro.

¿Han sido las bromas de sus compañeros una constante desde entonces?

-Joder, tengo que llevar hasta bollitos por salir en el once titular de vuestro periódico. Es una costumbre que tenemos, así que tampoco os paséis eh, que luego la cartera lo nota. Espero que con esta entrevista no me hagan hacer nada.

¿Es su primer gol?

-Sí, de portero sí. Antes jugaba en Boscos de jugador y los metía, pero es diferente. En Boscos tampoco los celebro, a mí no me sale correr. Mi madre ya me decía que le dedicara alguno, pero en el momento no me acuerdo de esas cosas.

Siendo portero, ¿se renuncia inconscientemente a marcar goles?

-Renunciar tampoco, esa ilusión siempre la tienes. Cuando vas perdiendo a falta de pocos minutos, a veces subes a rematar para ver qué pasa, pero tampoco piensas en eso, no es tu trabajo.

¿Con qué se queda, parar un penalti o marcar un gol?

-Con lo que me de tres puntos. Es diferente. En los penaltis he tenido suerte. Se me da bien pararlos, lo suelo lograr, pero lo de marcar gol es una sensación rara. En un penalti te están achuchando y te alegras en el momento. La semana pasada le paré al San Juan uno, pero vas perdiendo y tampoco es tan gratificante. La pena fue que al final solo fue un punto, aunque en un campo difícil tampoco lo vemos mal.

¿Depende del momento?

-Sí. En un penalti, si vas ganando y es en los últimos momentos, te da una gran alegría. Además, tienes más asimilado que tu trabajo es pararlo y no meterlo.

Pero la alegría no quedó completa al empatar el Subiza.

-Metimos en el minuto dos y en Subiza se han visto un montón de goles en el descuento. Ese campo es muy complicado y en la primera parte, con el viento a favor, tienes mucha ventaja. En la segunda parte en cambio, ya sabes que te van a achuchar y que te las van a meter desde su portería al área. Es un punto que nos sabe a poco porque nos lo metieron en el 80 y pico, pero claro, es un empate en un lugar donde es muy difícil jugar de la manera a la que nos gusta a nosotros.

¿Elegir campo adecuadamente es una batalla ganada en Subiza?

-Lo hablamos y en ocasiones prefieres salir con el viento en contra porque estás más fresco para defender o, igual, sales a favor y buscas meter dos o tres goles y luego defender como puedas. De hecho, se estuvo hablando de empezar defendiendo y nos salió al revés. Pero nunca se sabe, te puede salir bien o mal.

¿Es evitar el descenso su obsesión?

-Obsesión tampoco. Empezamos muy bien y luego tuvimos una mala racha de seis partidos que no ganamos, pero no nos obsesiona. Al principio de temporada nuestro objetivo siempre es salvarnos, no estar arriba. Al final somos un equipo muy joven y ya sabemos lo que es esto. Tienes una racha de seis partidos perdidos y luego ganas tres y te ves arriba, porque, además, este año la Liga está súper igualada entre el octavo y el decimosexto.

protagonista

Fecha de nacimiento. 15-7-92. Tiene 25 años.

Vive en... Asiáin.

Estudios. Acabó una Formación Profesional de Electricidad y actualmente está trabajando en Saprem, un taller electrónico.

Trayectoria. Ikastola Sanduzelai, Osasuna (hasta infantil), San Juan (hasta juvenil), Beti Kozkor, Lagún Artea. En este último club estuvo dos años para fichar después por el Pamplona, donde por su inició en el mercado laboral con un horario partido tuvo que dejarlo de lado. Después de un tiempo, decidió irse de nuevo al Lagún Artea, pasó por el Beti Onak y ahora compite en el Pamplona.