Por un modelo de empresa inclusivo

Por Alfonso García Liberal y Juan M. Sinde - Miércoles, 22 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Desde el mes de enero del presente año personas significativas de los siete grupos políticos presentes en el Parlamento (Bildu, Geroa Bai, IU, Podemos, PP, PSN y UPN), de tres sindicatos, así como varios empresarios navarros de éxito, han estado trabajando, a título individual y no representativo, en un Seminario sobre un Modelo navarro de empresa, organizado por la Asociación de Amigos de Arizmendiarrieta. Con dicho trabajo se han buscado unas referencias concretas para un modelo empresarial que responda a los retos de sostenibilidad y competitividad derivados de la globalización de los procesos económicos y del vertiginoso desarrollo de la ciencia y sus aplicaciones técnicas y que, a la vez, contribuya a la humanización de las empresas. Se ha perseguido una síntesis de un modelo humanista de empresa, que tenga en cuenta la igual dignidad humana de todas las personas y busque también un mayor equilibrio del reparto de la riqueza;un modelo avanzado de empresa, que potencie las capacidades de las personas para hacer que ésta sea más competitiva y sostenible, así como un modelo que tenga en cuenta las fortalezas y debilidades de nuestra cultura y, además, sea susceptible de ser promovido por las instituciones públicas navarras, dentro del marco de sus competencias actuales o previsibles en un próximo futuro. Las ponencias concretas han estado desarrolladas por destacadas personas de la vida empresarial navarra: Javier Uriz, especialista en cultura corporativa, Jesús Catania, expresidente de la Corporación Mondragon, Fernando Querejeta, Presidente de Idom y José Ignacio Pérez de Albeniz, ex -director de la Hacienda Foral. Las conclusiones más destacadas de la reflexión realizada (que han gozado de un alto nivel de consenso) han sido las siguientes:

1.-El cambio en el modelo de empresa debe de construirse desde la confianza, cimentada en una información transparente, veraz y sistemática. Implica dar información sobre los datos económicos y sobre planes futuros. La responsabilidad de aportarla es de la Dirección de la empresa, quien debe esforzarse en que sea también comprensible.

2.-Es necesario que el cambio en las empresas sea real y no “cosmético”, lo que implica replantearse tanto las relaciones de poder dentro de la empresa como el reparto de la riqueza que se cree por la misma. Requiere abordarlo con realismo, reconociendo que en el seno de las empresas hay conflicto de intereses.

3.- Sobre la base de que el nuevo entorno competitivo hace que la creación de riqueza y la sostenibilidad de los proyectos empresariales descansan en la innovación y en la responsabilidad de las personas que la hacen posible. Lo que exige preocuparse de que éstas tengan un salario digno, de su formación, su adhesión al proyecto empresarial, su satisfacción en el trabajo… y buscando que la adaptación al entorno competitivo conlleve también cambios en la organización y en los sistemas de gestión.

4.-El cambio debe incluir entender los objetivos de las empresas de forma más amplia y no sólo la búsqueda del máximo beneficio a corto plazo. Se debería plantear, por ello, la empresa como un organismo que satisface de forma equilibrada una constelación de intereses, de forma que todos los grupos de interés se sientan comprometidos con su éxito y se vean mejorados en sus intereses respectivos.

5.- La responsabilidad del cambio es de todos, pero en mayor medida de los que detentan el poder en la empresa, destacándose la importancia de la ejemplaridad de los empresarios. Habría que superar un riesgo de egoísmo a corto plazo por los empresarios y de una cierta comodidad para no participar por parte de los trabajadores.

6.- Sin olvidar que el nuevo modelo no es posible en condiciones de salarios insuficientes, precariedad en el empleo, …, situación en la que se encuentran, sobre todo, algunos trabajadores del sector servicios. Preocupa, asimismo, la necesidad de un modelo organizativo más participativo, con fórmulas más horizontales y con menor peso de la jerarquía, de forma que se estimule la creatividad y la aportación de los trabajadores que conduzcan a la innovación en productos, procesos, …

7.-El cambio debe ser apoyado por la sociedad en general y por los poderes públicos, cuya intervención puede ser necesaria, bien mediante leyes de obligado cumplimiento, bien mediante estímulos a las empresas que pongan en práctica determinadas políticas. Se considera, de forma especial, que la Admon. Pública debe jugar un papel determinante en estimular la reinversión de una parte significativa de los resultados obtenidos. Es muy recomendable, por otra parte, implementar algunas medidas fiscales que eliminen barreras y estimulen un modelo como el que se plantea.

8.- La empresa no es ajena a algunos problemas sociales, que, deseablemente, deberían ser abordados desde la cooperación público-privada. Implica adecuar la enseñanza profesional, la formación universitaria y la formación continua a los nuevos requerimientos de las empresas. Así las cosas, en estos momentos estamos presentando una batería de medidas fiscales a todos los grupos parlamentarios para el impulso de dicho modelo y preparando una Moción a presentar en el Parlamento por los grupos que lo deseen, en la que se valide por dicho Órgano el modelo de empresa propuesto y se inste al Gobierno para que desarrolle una serie de políticas para su promoción.Los autores son Miembros de Arizmendiarrietaren Lagunak Elkartea