Mesa de Redacción

Abogados del diablo

Por Víctor Goñi - Jueves, 23 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Un Estado de Derecho con mayúsculas debe amparar la presunción de inocencia hasta sus mismos límites, lo que requiere explotar al máximo las posibilidades de defensa de las personas acusadas, por execrables que resulten sus supuestos actos. Ahora bien, ese sano garantismo de los tribunales nunca debe tolerar el desprestigio de las víctimas. Y menos aún la difamación como táctica de esos abogados que para seguir viviendo de las causas perdidas precisan de notoriedad pública con la que seducir a nuevos reos desesperados, por enfrentarse a una maciza carga incriminatoria. De ahí que esos mismos letrados trafiquen con la información de los juicios -más si se desarrollan sin presencia de periodistas- para que, a cambio de datos y entrecomillados sustanciados en la vista oral, ciertos medios de comunicación de escuetos principios propalen la duda en favor de sus clientes. La nauseabunda estrategia de esos verdaderos picapleitos, en el sentido de que escarban hasta donde sea menester para aquilatar sus tesis, alcanza también la contratación de detectives al rastreo de pruebas en cualquier soporte con las que desacreditar a las víctimas, como si el delito se desvaneciera de no traducirse el sufrimiento padecido en una muerte en vida. Mi personal repudio a esos genuinos abogados del diablo.